lunes, 16 de marzo de 2026

Detox, exilio y pena...

En mi cabeza ya es primavera. Porque no aguanto más la lluvia, las nevadas y la humedad, los días grises y quedarte en casa.

A mi me apetecen playas turquesas, hacer cosas, retomar el deporte, socializar.

Hoy he empezado un detox ayurvédico. Cinco días con calditos, masajes, verduras, infusiones, frutas. Respiración consciente, ejercicios de relajación, yoga. Y muchas toxinas expulsadas, que van a remover cimientos.

Me pidieron que pensara en lo que quería mejorar o superar con esto y la verdad es que hay tantas patas flojas que todavía no me he podido decidir.

Verás cuando entre el hambre y el dolor de cabeza por abstinencia de cafeína...

Pero voy a hacerlo bien, con disciplina. Por supuesto.

Estos días he podido abrazar a los míos y he reconocido que me siento exiliada. Es reconfortante porque los veo poco.

Tengo previsto un fin de semana de esquí, si el tiempo lo permite. Para cerrar la temporada. Con amigos, esta vez. Ya sabéis que me chifla esquiar en grupo.

Pero me siento como un alma en pena. Haciendo listas mentales de por qué no ha sido ni podría ser. Estoy desabrigada, de todas maneras.

Aunque le pongas racionalidad al amor, no funciona. Yo lo sé. Podría dar clases del tema, que esto empieza a hacerse largo.

Pero la echo de menos. Quéquieresquetediga. Con sus cosas y todo lo demás, pero me falta. Y yastá...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No serás de l#s que creen que intimido y por eso no comentan nunca, ¿verdad? :) ¡¡Venga!! ¡¡Anímate!!