Solucionar lo del coche.
Que me arropen.
Comprar lámparas de techo.
Unos billetes de avión y hotel.
Desenredarme.
Regalar mi pose de ‘todolopuedo’.
Volver a empezar y construir.
Desenterrar la sonrisa.
Leer en voz baja.
Ignorar los ruidos de mi cabeza.
Tragarme algunas lágrimas. Como siempre.
Encontrar mi próximo destino.
Invocar a los dioses para desenzarzar escollos.
Pensar menos y mejor.
Volar. A otro continente.
Hacerme ilusiones y que me queden riquísimas.
Alquilar habitaciones en un castillo de arena.
Volver a playas vacías.
Bailar son.
Darme baños de bosque.
Ir a por unos masajes.
Inspirarme.
Practicar la asertividad. A diario.
Ir a Objetos Perdidos a que me devuelvan las ganas.
Y empatizar.
Colarme en un abrazo fuerte y estrecho.
Perder todo el miedo a tener miedo.