Aquí se viene a jugar con las palabras. A vaciar nostalgias. A comprender miradas y silencios. A compartir sin disfraces. Con seudónimo pero el alma verdadera...

domingo, 18 de abril de 2021

I’m dating...!

Estoy conociendo a alguien, después de tanto tiempo. 

No puedo hablar de mariposas ni pellizcos ni sobresaltos. 

Pero estoy quedando con alguien, sí. A solas.

Es una mujer de mi edad y estatura. Tiene sentido del humor y le gusta practicar deporte. Por eso quedamos para ir en bici o jugar al golf. 

A veces, damos largos paseos o vemos alguna película, incluso en el cine.

Es inquieta y curiosa, se muere de ganas de divertirse, hacer alguna pequeña locura, compartir, aprender, reir, crecer. Busca bombardeos a los que apuntarse y tiene la mirada un poco triste y apagada. A veces parece asustada y pequeña.

Tiene planes de futuro y ganas de ir en serio, precisamente ahora. No sé si ella sabe la razón por la que está buscando la cala en la que echar el ancla, la isla dónde naufragar, la carrera final, los últimos brazos.

A veces, habladora y otras tan callada. Hay días que se expande y no tiene fin, mientras que en otras ocasiones parece enfadada y no suelta ni una sola vocal.

Nostálgica crónica, permanente insatisfecha, perfeccionista profesional, se diría que es una mujer difícil de tratar. 

Y, sin embargo, suelen decirme que soy simple. 

Estoy quedando conmigo, viéndome a solas, conociéndome y encontrándome. Sobre todo, entendiéndome, perdonándome.

Creo que ha llegado la hora de saber que al final de mi brazo está la única mano que me asirá cuando lo necesite, secará mis lágrimas y cocinará para mi.

La vida de decepciones está llegando a su fin. Se acabaron las ganas, los juegos, los retos y las relaciones dolientes. No más castigos ni dolor.

El amor sano enseña, multiplica, eleva, respeta, engrandece y hace reír...

jueves, 15 de abril de 2021

Esas cosas que...

Silencios autoexplicativos, o incomprensibles. 

Descansos, de lejos, de cerca. 

Oxígeno y dudas. 

Y miedos.

Tiempos muertos. Como algunas esperanzas.

Ganas de ilusiones, ganas de ganas.

La vida se vuelve del revés. De pronto o de repente.

A ratos, una oportunidad. A otros, ventanas abiertas.

Sueño con bocanadas de aire fresco...


sábado, 10 de abril de 2021

Sacrificio...

No he consultado diccionarios para confirmar. Pero sé que conseguir salir de la cama esta mañana gris, que amenazaba lluvia, fría, lo ha sido.

A pesar de haber construido algo parecido a unos planes que podían apetecerme. Podía más el saber que la Vida es en singular, que apenas se puede contar, que es [de repente] tan pequeña. Minúscula. Nimia. Insignificante.

Me resulta una hazaña pensar que hay que salir ahí afuera y encontrar motivos, razones, por qués, algunas ganas. Compañía, planes. Me cuesta deshacerme del nudo en la garganta y no se me secan los ojos. Nunca del todo.

Resulta que a veces vivir es un sacrificio. Cuando nunca debiera...

miércoles, 7 de abril de 2021

Tuve planes de presente...

Tenía planes. Y cosas que compartir. De presente y también habiendo creado algún pasado, humilde y sin ambiciones, cercano y próximo (como los parientes), de futuro, planeado cosas venideras y soñado lugares que pisar, observar, oler y respirar.

Cuando alguien comparte, ya se sabe, suceden esas cosas: se dejan otras en los caminos, te desnudan, te abandonas y tienes vértigo a los miedos y pánico a las distancias, los silencios, a todos los vacíos, hasta a las alturas.

De nuevo regresa todo lo que hubo antes de. Lo que quisiste olvidar cerrando muy fuerte los ojos, marcando arrugas y apretando los dos puños, que descansan sobre la mesa. Encima de ellos, tu cabeza muerta, deshabitada, desordenada, huera.

Apenas recuerdas la forma en la que hacías cosas tan complejas como despertar y encontrar las ganas de salir de la cama para enfrentarte a la Vida, disimular el desinterés, imaginar que alguien cocina unos huevos pochés o una crema de verduras (con mucha calabaza, como la Cenicienta!), que te recuerden y te llamen, que la noche sobrevenga pronto. Y con ella el sueño, nuevamente. 

A veces lo cotidiano resulta imposible, cierto...?

martes, 6 de abril de 2021

Desde que no estás, todo está en desorden...

La perra anda sin peinar y vagando por la casa, olisqueando tu ausencia en los que han sido tus rincones. Echa de menos tus largas sesiones de mimos y caricias. Ayer vi un capítulo de nuestra serie y no pude acabarlo. Nada me hizo la gracia de cuando la veía tumbada contigo a mi lado, en éste sofá. He cenado rápido un delicioso puré de verduras que cocinamos hará un par de días, con la cabeza gacha, sin erguir la espalda y la mirada fija en el plato. Sin ningún tipo de interés. Tengo que cambiar las sábanas, mañana. Y no quiero perder tu olor. Me gusta saber que dormiste ahí. Veo los huecos y los vacíos que has dejado tras de ti y no sonrío, como cuando llegaba a casa y, al escuchar lis ruidos de los cerrojos moverse, se filtraba inmediatamente tu “Hoooolaaaaa!!!” por los rincones del pasillo hasta llegar a la puerta principal, que me apresuraba a cerrar por dentro, doble vuelta de llave, saboreando que contigo y conmigo ya no esperábamos a nadie más... I miss those days...

martes, 2 de marzo de 2021

La vida que comienza este viernes...

El título, contado a través de unos auriculares, me ha parecido de lo más sugerente. Como la vida que comenzará este mismo viernes, como un proyecto un poco casual e improvisado, casi con disimulo y distracción, cono si pensáramos que restándole importancia nos garantizaremos el éxito.

A veces las cosas enormes empiezan por gestos minúsculos, verdad...?

domingo, 21 de febrero de 2021

De ninguna de las maneras...

Leo en algún lugar: “El amor maduro te da energía. El inmaduro es agotador”.

Debo estar verde como las frutas en los árboles. Esa es la conclusión.

Mientras maduro, sueño con un remanso de paz, el hombro en el que apoyar la cabeza, la mano que estreche la mía, un “estás bien, cariño?”, el “hoy hago yo la cena” o el típico “hoy es nuestro aniversario y tengo una sorpresa para tí”. El último viaje, el proyecto sereno y compartido.

Probablemente sea una ideación romántica y el mundo Disney una farsa, como las princesas rosas y los amores eternos. Pero mira, una de las pocas cosas que nos quedan son los sueños. Y no pienso dejar de soñar...

sábado, 20 de febrero de 2021

Las primeras veces de la soledad...

Voy a huir de los tópicos. De aquello de que nacemos y morimos solos. Esto es sabido y nadie lo cuestiona, aunque sea tan difícil de incorporar a nuestra vida. Dueante toda la vida.

Hoy toca valorar pequeñas cosas. Ínfimas. Mínimas. Insignificantes, pero tan importantes.

Y pensar en las primeras veces de la soledad recordando aquello de “cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez”?

Cuando eso tiene respuesta positiva. Cuando empiezas a saber que, de manera rutinaria, paseas, haces la compra, sales con la bici. Cuando todo eso se hace por costumbre en soledad. Cuando vas al cine sola, por primera vez. Y piensas en cómo ocupar el tiempo contigo misma.

Entonces, hay un punto de inflexión sin retorno, un después irreversible y se produce una fractura invisible que cambia las reglas del juego, la vida en sí, el presente y el futuro...

miércoles, 17 de febrero de 2021

Las 4 patas...

La vida tiene 4 patas. Familia, salud, amor y trabajo.

Se puede avanzar cojeando, obviamente.

Con cuántas patas se puede vivir?

En qué momento el cuerpo gritará que necesita equilibrio?

Los comentarios son bienvenidos...!

viernes, 12 de febrero de 2021

Las parejas de hoy en día...

Leo en cualquier parte algo acerca de las parejas. Categóricamente, se afirma que las de hoy en día viven cada un# su vida. Y luego comparten cosas.

No sería la definición de “amor Disney”. Seguramente, tampoco encajaría con el cuento de los príncipes y princesas que nos contaron en la infancia. No es el amor absoluto, el soñado, para no alargarme más.

Leerlo me ha desasosegado porque siempre tendré sueños perfectos de épocas Románticas.

Y, sin embargo, no es una definición tan desacertada ni alejada de lo real... 

martes, 9 de febrero de 2021

Exteriores y cultivos extensivos...

Soy de exterior. Como algunas plantas, mobiliario o tejidos. 

Me gustan el sol, el mar y el viento, vestir liviana y con pocas prendas, recibir el viento en la cara, como las gaviotas, que lo encaran siempre de frente, y que me desordene el pelo aunque no soporte ir despeinada. Contradicciones ninguna. Cuando me siento libre el pelo y yo vamos a nuestros aires. Y nos enfrentamos a todos los convencionalismos con la cara bien alta. Sin complejos.

Quedan algo así como diez y nueve domingos para que sea verano. Lo que a mi me gusta es que sea verano, por supuesto. Y la primavera. Y acercarme al mar, comerme el sol, desprenderme de casi todo. Perderme en pueblos costeros y navegar rincones inaccesibles por tierra.

El frío que disfruto es muy blanco y este año está siendo imposible. Por lo tanto, es accesorio [el frío] y sobraría y aún apetece más que desaparezca y que vuelva a ser primavera, pero ya, enseguida, muy pronto, sin demora. Los cerezos han florido. Imagino que los almendros también. Son los brotes de esperanza que recuerdan que los días se alargan y la etapa gris y lluviosa, húmeda y fría empieza a decaer.

Me concentro en cosas minúsculas, como éstas reflexiones: son lo único que puedo gobernar, de alguna manera, directamente, ahora que lo crucial está fuera de mi alcance, en manos de otr#s y cultivo extensivamente la paciencia como si fuera la cosecha esperada de un campo de maíz...

lunes, 8 de febrero de 2021

Miedo. A escribir...

Revisitar lo escrito muy en modo automático desde hace tanto tiene consecuencias. Incrementa la autocrítica, por ejemplo. Y atemoriza.

De pronto tomas consciencia y da miedo pensar. Unir letras. Enlazar frases. Escribir.

Se pierde la noción del por qué. Y la utilidad que antes era tan evidente. Desaparece.

Lo que tenía de terapéutico se llega a cuestionar y los beneficios son hoy invisibles.

Quizá haya sido un error releer para ordenar lo imposible... 

domingo, 7 de febrero de 2021

Blog. De notas...

Gracias por venir. Otra vez. 

Por llenar la casa que se vació cuando te fuiste.

Por atreverte a enfrentarte al miedo de regresar aqui, sintiendo que no eres bienvenida.

Eras esperada. Eras añorada. 

Me ha sabido triste y mal separarme de ti. Me apenó. 

Me giré y te ví lejos pero me pareció que estabas bien. 

Esa es mi prioridad: que estés bien.

Gracias...

N.B.: ya disculparás que me haya puesto cursi...

jueves, 28 de enero de 2021

Gratitudes que son eternas...

La gratitud es algo bonito, que hay que compartir, reconocer y hacer público. Pues allá voy...!

Una agradece, por ejemplo, que la llamen y le propongan, que la inviten a comer o a coger la bici hasta el fin [del municipio], que la recuerden porque sí, hoy, ahora.

También es de agradecer que te adivinen en el mood general y típico de este nuestro entorno sostenidamente incierto y solo quieran saber.

Es precioso saber que alguien recuerda que existes, en esta etapa de profundas soledades que cuestan tanto de romper. Que te contacten para contarte que han roto, por fin, o que mañana hay golf, que te apuntes.

Me quedo con quienes están lejos, detrás de un teléfono, pacientes y escuchan y preguntan para pensar a la vez y entender hasta lo menos comprensible del mundo, como son los sentimientos.

Gracias. A todas...

Llámame...

Cuando tengas un momento, llámame. 

Tengo que decirte que te quiero...

jueves, 21 de enero de 2021

Deshacer, desandar...

...caminos, nudos, el amor, malentendidos, besos y caricias, etapas, entuertos, equipajes y maletas, sueños, planes, proyectos e ilusiones, esperanzas, madejas, castillos de arena, rutas, paseos,...

El amor se deshace después de haberlo hecho, como sucede con las ilusiones, de la misma manera que se desandan los caminos recorridos. 

Y todo vuelve a comenzar...

domingo, 17 de enero de 2021

Hay [algunas] tardes que...

Tardes pesadas como losas de cementerio, como cubos de rompeolas, como columnas basálticas de la naturaleza o dóricas de los romanos. 

Tardes lentas como los tiempos muertos y los últimos segundos de un partido si la ventaja es escasa, como el rato de cuando se espera el rodar de los neumáticos de un avión al aterrizar, como un parto largo y complicado. 

Tardes vacías como los nidos que preparan los progenitores y ya cumplieron su fin, como una cantimplora en la travesía de un desierto en pleno verano, como la paciencia a media pandemia.

Tardes de ahogo como de ataque de ansiedad, como de exceso de tiempo bajo el agua jugando a aguantar la respiración, como si respiras dióxido de carbono de dos coches en marcha y encerrados en un garaje típico americano.

Tardes agotadoras como los infinitos por qués infantiles, una carrera larga o el ascenso a un cuatromil, como explicar lo mismo varias veces.

Hay, sí, tardes pesadas, lentas, vacías y de ahogo. Agotadoras. Suelen seguir a la certeza que aparece cuando la frialdad se instala en los abrazos de hace solo siete días, contados, muriendo, matando. 

Y todo se mezcla de pena, incertidumbre, miedo. Y se tiñe de lágrimas transparentes y grises. Y te sientes pequeña, poca cosa, asustada. 

Una tarde...

jueves, 14 de enero de 2021

Orden. Sin conciertos, últimamente...

Día dos de mi nueva propuesta vital. Llamémosla así, a colación del post de ayer. Dos cosas han desaparecido de mi vista. Y de mi vida. No molestaban porque estaban bien dispuestas, en posición simétrica y tenían un lugar. Pero eran inútiles.

Sigue dando un mini momento de placer, suprimir objetos prescindibles. Seguiremos viendo...

Pienso que lo que realmente quiero es dejar huellas de mis pies descalzos en una playa de arena gruesa, color ocre, y vacía. No sé el por qué de la tontería pero se me repite la imagen de las huellas y la playa, las visualizo, y mira que hace frío. 

Desconozco si puede tener algún significado especial pero a continuación el alma me pide salir a borrar cada una de las huellas, todos mis pasos, con movimientos laterales, cortos, para rellenar el espacio, hacer ver que nunca existió la pisada y que si me moví fue por error y para cometerlos.

Hay otras muchas cosas que me gustarían pero hoy no. Hoy estoy un poco furiosa y enfadada conmigo misma. Decepcionada y en proceso de duelo, un poco más fría, precavida y desconfiada que ayer, que el domingo, sin ir más lejos. O el día 6. Eso no es relevante.

Sigo mascando frases, palabras, algún largo silencio que ha otorgado tantas cosas. Intentando comprender cómo caí de nuevo en la trampa y bajé la guardia. Rememorando ando un consejo: los nudos no se deshacen, se cortan. Y me resuenan unas palabras sabias: Sil, que ya no tenemos edad para andar deshojando margaritas día sí, día no...

Me sigue apasionando vivir. Habrá que recordarse aquello de que el amor comienza por uno mismo y que hay que andarse con ojo porque ahí afuera quedan personas complejas, que somos todo menos lo que parecemos, a veces. Es de lo que se trata, ¿verdad? Salir a vivir, por la puerta grande...

miércoles, 13 de enero de 2021

Hay días tan llenos...

A veces hay días llenos de vacío. Pero no hoy. Estímulos, impulsos, protestas y adrenalina. Un poco de enfado e impotencia y mensajes contradictorios y torpes, bienintencionados. Replanteamientos mentales muy rápidos, opciones de retiradas sin descartar y con miedo. Todo llegará. Hoy no.

Desfallezco en un sofá verde. Pretendo desconectarme concentrándome en nada. Repaso al menos cinco veces el menú con las propuestas. Ninguna me convence. Persevero, por si acaso. Y lo encuentro. Un reportaje americano sobre el minimalismo. 

Me he desecho de la primera cosa. No ha sido fácil [y solo es la primera!!]. Creo que voy a ir siguiendo, hasta que me tope con uno de los objetos sagrados y me duela imaginar mi vida sin él. Los objetos que superaron la mudanza ya son bastante fetiche. Y tienen una explicación y merecen el lugar que ocupan. Pero veremos si esto me lleva a alguna parte...

jueves, 7 de enero de 2021

Hoy, que necesitaba explicarme un poco...

A pesar de ser consciente de los cambios, no me doy cuenta y tengo que repetírmelo. Me equivoco y tropiezo una y otra vez. 

Mi inconsciencia sueña con viajes imposibles, encuentros inadecuados, reuniones desaconsejadas y desplazamientos prohibidos. 

Mi realidad, en cambio, me empuja a traslados indeseados. Físicos y temporales. Pero muy poco deseados, con franqueza.

Y vivo así, en profunda contradicción. Queriendo lo imposible, rechazando algunas obligaciones.

No nos tocamos. No nos besamos. No saludamos y no salimos. Apenas.

Se me acaban las paciencias que he debido rellenar tantas veces que se terminaron antes, procuro destruir el aburrimiento de las reiteraciones y la falta de novedades, trato de sonreír [cuando me acuerdo], de pensar en positivo y de recordar que queda un día menos para retomar lo que sea que ha de venir como nueva vida, no se sabe cuándo. 

Y eso, cada día. Uno, otro, tres más, un mes, pronto se cumplirá el año y seguirá pareciendo mentira, una pesadilla, imposible.

Se une el miedo [que no todos confesamos], con la impaciencia y la incertidumbre [agotadoras, en combinación perfecta y por separado]. Las ilusiones pesan poco y tienen escasa fuerza en la ecuación, aunque están. Pero los movimientos son tan limitados que los recursos a nuestro alcance resultan ser cuasi inútiles si se trata de hacer cambios, por pequeños que sean. 

Uno quiere llegar, alargar, soñar, compartir, mostrar. Y, simplemente, no es posible. Y te quedas corto, empobrecido, pequeño, mermado. Frustración, faltaba añadir a la lista anterior. Son las nuevas rutinas y las soledades y las conversaciones pendientes, las reuniones por mantener, los encuentros entrañables e imposibles.

Hay que perseverar, tener clara la meta y los objetivos, alimentar las ganas, proyectar y soñar muy fuerte, porque llegará, porque llegaremos, porque querer es poder.

Aunque los días y las noches se parezcan tanto los unos a los otros, últimamente; porque aunque ahora sean mucho más fríos, son igual de anodinos...

Aquí está todo...

Acerca de los datos personales

Mi foto
Si. Claro. Cómo si fuera tan fácil hacer una definición completa y, además, ecuánime de una misma a estas alturas de la vida... Creo que, por lo menos, necesitaría un fin de semana. ¿Hace? ¿Si? :)

Por si se pierde algo...

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