Al final va a resultar que, sin prisa pero sin pausa, voy construyendo una vida. Por enésima vez.
Hay cultura, hay (pocos) amigos, no hay familia cercana, estoy muy sola, la casa me encanta (y más ahora, que puedo tener ventanas abiertas), las dos terrazas han quedado súper bien, desayuno al sol, sigo bastante bien la dieta, juego a pádel, me dan masajes, puedo hablar...
Tengo la playa a 15 minutos en coche, la ciudad a menos de una hora, el aeropuerto a 35 minutos, no hago colas, apenas hay semáforos, la gente conduce con calma y no suenas cláxones, tengo las viñas frente a casa y caminos para salir a trotar.
Hoy me llegan unas zapatillas de trail running de esas coloridas a las que solo les falta un motor y me hacen ilusión. Me quedan cosas que hacer en la terraza grande, pero creo que va a quedar moníiiiiiisima. Y en un par de semanas empiezo obras en la montaña. Mira que habrá costado, la cosa!!!
La vida, cuando hace sol, es más bonita... Y si puedes compartirla con alguien a quien quieres, pues...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No serás de l#s que creen que intimido y por eso no comentan nunca, ¿verdad? :) ¡¡Venga!! ¡¡Anímate!!