Aquí se viene a jugar con las palabras. A vaciar nostalgias. A comprender miradas y silencios. A compartir sin disfraces. Con seudónimo pero el alma verdadera...

viernes, 25 de mayo de 2012

¿Y si aparece una pareja mejor...? ¿qué...?

Cada día me detengo a envidiar a alguna pareja. A veces la conozco y otras veces no. Forman parte de mi vida porque, sin verlas, me llega información en el entorno laboral, generalmente transmitida por la mitad femenina. Por lo menos yo sé que la felicidad no es ni completa ni eterna pero a veces callo y sigo envidiando. Está enamorada de la idea del amor, como casi todas y se deja llevar y es eso seguramente lo que envidio porque, cuando he tenido la ocasión de conocerles a ellos, la impresión ha sido fuerte, como de deporte de aventura, la misma adrenalina. He hablado alguna otra vez de esas otras parejas de desconocidos que vemos por la calle. Ni las de jóvenes ni las de los de mediana edad me interesan. Solo me atraen esas gentes mayores que esperan el autobús tomados de la mano, esos de cuarta edad que apoyan una mano en un bastón y la otra la pasan por el brazo de quien les acompaña, porque la gracia está ahi: se acompañan y han llegado a ser compañeros.
He leído en el post de hoy de silbante que hay quien se reconoce infiel, como yo misma, tantas veces [me reconozco; no que haya practicado. Bueno, no han sido tantas, las veces. Solo algunas...] y por eso me sorprende tanto ver que un par de personas pueden llegar tan lejos en el tiempo. Es que no creo en el amor eterno.
Esta idea también me recuerda un pensamiento: mis mayores, mis ascendientes fueron educados en la estricta creencia de que se enamorarían una vez y eso sería para siempre [salvo excepciones, accidentes o decesos imprevistos e inesperados, claro]. Nosotros, en cambio, vemos las relaciones como una commodity y, si aparece una pareja mejor, me cambio. Lo veo, lo quiero, lo tengo. Lo cual tiene, como mínimo, un par de lecturas: la buena [vivimos múltiples enamoramientos y ya sabemos que las reacciones químicas que vivimos son exquisitas] y la mala [no hay compromiso ni confianza ni nada parecido, ni en la relación de pareja ni en el o la partner].
Ahora lo que toca es releer el título del post y ponerse a pensar un poco...


miércoles, 23 de mayo de 2012

Tu m'oublieras...

http://www.youtube.com/watch?v=bHUH8cP7p90&feature=colike

Esto de los enlaces nunca se me ha dado bien. Pondría cien mil porque hoy me estoy dando un paseo por las letras de la infancia y las lágrimas adolescentes de los descubrimientos, mientras me escondo por dentro, de mi, y me construyo secretamente hasta de las evidencias que luego han ido haciendo acto de presencia. Vidas y más vidas, como para perder la cuenta. Y otra en el horno, replanteándome en silencio, a ratos perdidos, avergonzada. Como cuando los pensamientos más básicos parecen impuros bajo creencias religiosas que solo se pueden seguir con algo de terror. No me reconozco tantas veces, entre todas las dudas mezcladas de nuevas existencias, entre los vacíos que me han ido dejando yerma, agujereada, fuerte. Y, sin embargo, escondo lágrimas mientras arrastro un carro pequeño y azul, de plástico, entre los lineales del supermercado de mi barrio, a última hora, antes del cierre, cuando ya nadie más que l#s sol#s, l#s impares, l#s singles vamos alguna vez, a pesar de no necesitar nada, con un disimulo digno. No es fácil...

Nada cambia a veces y a mi me ahogan...

Confusa. Cargada. Y furiosa. Y así todos los adjetivos que me pongan en un plano negativo, uno tras otro, procesionales. Me importa la descarga de energías cuidadosamente recogidas a lo largo de algún tiempo y presupongo que también soy consecuencia de la coyuntura, de los impactos, las valoraciones, las puestas en valor de los dos o tres valores supérstites tras la época. De pronto, todos los interrogantes y las dudas. De golpe, desaparecen las ganas y me derrumbo con estrépito. Un día se acumulan las miradas torcidas y reconoces que, como la piel que guarda las dosis de sol en su memoria, también tú llegaste al final del campo de batalla, los enemigos boquean contigo y sobreviven débiles, heridos, sabiéndose abandonados entre cadáveres. Vale, estoy ovulando con interés y plena conciencia. Seguro que eso tiene mucha parte de culpa y es responsable de estas cosas raras que me planteo... Hay situaciones y circunstancias condenadas a no cambiar, a morir de ineficiencias escondidas tras un rápido y efímero y secreto reconocimiento, no se diera el caso que alguna cosa se hiciera bien, como accidentalmente. Y digo que a un#s nos programan para avanzar y a otr#s para retener los avances de terceros. Y eso está muy feo, feísimo. Toda la energía desparramada y esparcida sin aprovechar, sin valorizar o reconocer. Y a mi no me gusta...

miércoles, 16 de mayo de 2012

Quan tu i jo ja no siguem tu i jo...

Acumulo sensacions aqui dins mentre escolto "cert clar i breu" i el crescendo m'oprimeix la gola, entre desafinades que se'm incorporen als ulls. No se'ls donen bé els concerts. Em trepitjo les ganes de plorar, avui, mentre el silenci em va portant cap enlloc i obro i tanco els ulls, tant ràpid. Sé que si em cau la primera llàgrima hauré perdut totes les batalles. Com sé que si em pregunto si val la pena, se'm caurà l'univers sobre les esquenes. Més de set anys voltant, sense parar. Només ho sé jo, que no em faig preguntes. Sóc la única que coneix les respostes, el fracàs, les errades que mai no reconeixeré, ni en públic però tampoc en silenci, en secret, abrigada a casa, morta de calor i suant la sal que els ulls no ploren. Torna el pànic a la soledat, avui que ha caigut una frase sobre les estovalles blanques de fil on feiem el contrast dels vins negres de la terra entre gotes vermelles i somriures empesos amb distracció estudiada. Imperdonable. Jo penalitzaria a qui pensi que quina sort en tenim de la parella, que es preocupa i acompanya. Als qui desconeixen empaties i no s'entretenen a pensar més enllà d'on acaben els quatre punts cardinals, les extremitats. No ho penso oblidar. Perquè ara que sé que ni oblido ni perdono tot és diferent, menys complicat. Al menys amb mi mateixa sóc franca. Al menys amb això i amb les mentides que no et puc dir perquè fa tant temps que no em deixes. Per exemple: desitjo el teu cos, enyoro que encaixem mil·limètricament entre abraçades, sobretot les teves carícies, el lliscar dels llabis, que em toquis el cabell sense despentinar-me i que em miris com si fos l'últim cop i em diguis en un imperceptible xiuxiueig quins ulls que tinc i jo em posi vermella i abaixi la vista per amagar-los i la meva timidesa et faci aixecar de la cadira, perdre els papers i trobar-me les ganes... 

Una nit de dimecres a les enfosques, amb l'estòmac tancat, els ulls petits i transparents i blaus de llàgrimes que no sé plorar, imaginant la nit escurçada per un vol matiner que només complica i jo em faig pesada, tot llepant-me les ferides d'animal atrapat, ferit, tocat de mort i, probablement el que és pitjor, tan abandonada...

jueves, 10 de mayo de 2012

No sé qué hubiera sido...

Se caen los naipes, los tabúes y los tópicos, las distancias y las fronteras y simplemente todo fracasa. Como si los proyectos jamás se hubieran premeditado y alguna vez hubiera decidido enamorarme de ti o quedarme contigo, todos estos años y contra poronósticos, vientos y mareas. Para volar mares y caminar arenas rubias, pisar los blancos de todas las montañas de muchos continentes y pensar, a ratos, que éramos libres, completamente. Siempre hubo un regreso y el tiempo se nos ha venido haciendo corto, a pesar de no haber premeditado nada, sino a lo sumo improvisado. Cuando no estuviste...

martes, 8 de mayo de 2012

El avance de los años borra tantas cosas...

He dejado de ser quien fui contigo. Completamente. Sigo echándote de menos porque es consustancial y el hábito se me ha enquistado, más por rutina y nostalgia que por nada más. Pensaré en ti a veces, alguna vez, de tanto en tanto, porque sé que me gustaría contarte algo concreto, mirarte a los ojos y tocarte la piel. No es una promesa, solo una certeza. La vida ha ido pasando y, lo normal, nos ha hecho diferentes. Ni siquiera me parezco a lo que he sido y seguro que seguiré avanzando en esa dirección. Probablemente ni siquiera te gustaría [tampoco a ti] y tal vez ni te fijarías ni decidirías detenerte unos meses, alargándolos a un par de años. Poco más. Prefiero no preguntarme lo que sentiría yo al tratar de pasarte el test, el que me hace "ver" a una persona por la que siento. A veces he dejado de verl#s y eso ha desencadenado la toma de decisiones. Prefiero no preguntármelo porque probablemente sepa la respuesta y tampoco me guste, como todas las cosas que ni de ti ni de mi me interesan...

domingo, 6 de mayo de 2012

Y poco más, aunque parezca una obviedad...

Tranquilo y apacible. Relajado por el ambiente aunque la cabeza lo circuncida completamente todo. Se avecinan cosas y estoy preocupada. Pero prefiero entretenerme con el entorno, verles hacer sus cosas, tan independientes ya, mirarles simplemente porque hoy es un día especial y estamos aquí, cada un# en su lugar y en su universo propio, compartiendo mesa y charla y anécdotas. Mucho se habla del diálogo y no sé si lo he ido practicando a menudo [¿no estaba muy ocupada para eso?]. Pudiendo marcharse, optaron por quedarse. Y yo por tumbarme al sol y a escuchar el piar intenso de los pájaros en el centro de la ciudad. Puede parecer mentira pero recientemente leí un artículo que contaba que estudios demuestran que los pájaros urbanos se ven obligados a desgañitarse para ser oídos por los de su especie por encima de los ruidos habituales de tráfico y obras, por ejemplo. Pobres bestias... El caso es que en mi barrio hay uno que tiene la costumbre de piar como un energúmeno a eso de las 5 de la mañana. Claro, fácil ser despertada; imposible casi volver a retomar los sueños; buen momento para empezar el día, con excusas...

No sé si sonará demasiado dulzón pero sí sé que nadie nominará este lugar por casi nada, mucho menos por la calidad de la siguiente frase: y es que este fin de semana, en casa, con mis descendientes, he sido feliz. Les hice llegar mi reconocimiento y gratitud por eso. Y creo que tiene la trascendencia suficiente para que quede aquí y pueda recordarlo en algún momento del futuro...

sábado, 5 de mayo de 2012

De pronto los viernes...

Esta semana, por ejemplo, he aprendido que hay vinos que evolucionan y enseguida me di cuenta de que hay quien no lo hace nunca. Me siento como si una cámara me estuviera grabando a escondidas para acabar demostrando los apuros que puedes llegar a sobrevivir en un solo día, a veces con y otras sin dignidad. Y es que es como si cada semana, en concreto los viernes, estuviera previsto concederme un deseo por los que tal vez antes hubiera caído fulminada, feliz. Una vez se supera el primer sobredimensionamiento, vas tirando. Pero cuando se acumulan las cosas, los proyectos, las tareas, es como si empezara un proceso difícil y autodestructivo. Porque nunca la decadencia se hizo tan visible en mi piel, nunca antes el insomnio, solo cuando dejé el hábito del fumar jugaba con los dedos de mis manos, apretándolos, en ocasiones. Síntomas evidentes, que hasta l#s profan#s como yo identificamos. Y es que no estoy sola en eso, tampoco. De momento ya me consta que somos tres. Y a mi se me amontonan las preocupaciones porque lo peor está viniendo y por llegar...

miércoles, 25 de abril de 2012

Yo, si no me lo apunto...

No son manías persecutorias. Seguro. Tampoco son imaginaciones mías ni supersticiones. No tengo desarreglos emocionales ni me creo el centro de todas las dianas. Carezco de síndromes pero tengo un convencimiento firme: se me acabó la racha. Hace algunos días en los que no hay nada que hacer, todo sale torcido, de una manera distinta a como estaba previsto, se rompen los esquemas y las previsiones; lo intento, me recuerdo que toda la vida no puedo ser tratada como la menor en una família numerosa, como la enferma grave en un hospital de terminales, como la anciana con mala visión a quien hay que ayudar a cruzar la calle, el foco de todas las atenciones. Me lo recuerdo y resulta fácil asumirlo porque lo tengo procesado y sé que la vida puede ser bondadosa pero tiene el registro de malo de la película de asesinos y psicóticos. No pongo almohadillas porque prefiero que estos malos sean de un género aparte, específico, distinto, rudo, preciso y sobretodo distante y carente por completo de interés. Ya me perdonaréis.
De pronto los nervios y algún tic nervioso, aislado de momento, en el ojo derecho. Ansiedades varias y largas jornadas. Y la mente en diez proyectos, necesitando unas horas para hacer la inmersión en uno tras otro y sentir que regresa el órden. Un montón de cosas, la verdad...

lunes, 23 de abril de 2012

No por liviana, aunque...

Estoy intentando interiorizarlo y que sea imperceptible desde fuera. Es algo que siempre he hecho muy mal: disimular. En puertas de una reunión en la que, como no me esmere un poco, será lo primero que se comente o se piense, según la valentía de cada un# y de la expresión de mi cara. Que mi humor debe reflejar una mala noche. Intento pensar si es solo eso y me bastan unos segundos para saber que hay tantas otras cosas, que voy dejando ahí, a un lado, que van perdiendo importancia frente a las urgencias del día a día; al final, son de agradecer. Y de detestar, naturalmente. Ninguna intención de hacer una relación exhaustiva, pero conozco perfectamente la sensación de rabia pegada justo debajo del esternón, cada vez más difícil de contener, hasta el punto de que hoy se me escapó con el primero que anda por ahi como aprendiz de jefe y aires de cualquier cosa, contento por un reciente ascenso no comunicado que le habrá costado el pisar a un incontable número de colegas. Hoy saldría corriendo de aqui, aunque, como desconozco dónde vives, no sabría bien hacia dónde dirigirme, si al norte o al sur. Tanto como voy callando, como ya no me digo e incluso me justifico a veces, condescendiente, triste. Somos reflejo y somos imagen, aunque haya días, como hoy, que más me recuerdo a una sombra...

sábado, 21 de abril de 2012

Como tonta...

De pronto me cambian los escenarios. Vuelo y los lugares son nuevos. Hasta aquí, todo blanco cuando escribo. Es difícil adaptarse a tanto cambio, en especial de todo lo cotidiano, a tanto vacío como van dejado al marchar, todo tan definitivo. A veces, me gustaría explicarte cosas, contarte que nada es lo que parece, que te sigo queriendo a pesar de. Y decirte que me gusta vivir esta vida desordenada, despertar en habitaciones nuevas, conocer, observar y escuchar, comprendiendo tan poca cosa. Tantas veces volaría contigo o te llevaría a mi lado, que no sé si es lo mismo o lo que preferiría. Olvido lo peor y solo me guardo lo bueno...

jueves, 29 de marzo de 2012

Cambiando de exigencias y de escenarios...

De pronto todo se ha transformado y mi panorama diario es completamente nuevo. Estoy reinventada y dejándome llevar, en cambios que se producen a la velocidad de la luz por lo menos, pasando de un tema al siguiente sin solución de continuidad, mediando una bocanada de respiración inconsciente. Siempre he sentido pánico ante los nuevos retos, a la pantalla en blanco [no puedo poner la hoja en blanco porque ahora solo escribo notas a mano, breves, para compensar mi miedo a olvidar esas cosas que surgen y que debes hacer; la vida pasa por un ordenador...], a plantear mis argumentos y que me resulten convincentes a mi primero, luego a los que han de venir. Me ocurre alguna vez, todavía, cuando surgen asuntos de los que conozco nada y debo despachar con fingida soltura y seguridad. Por eso cuando regreso a mi despacho y cierro la pesada puerta de madera de color haya, aparecen los males, la sudoración, los miedos palpitantes. Cuestión de un par de minutos. No más. Luego todo fluye y consigo desovillar la idea, plantearla, sintetizarla, trasladarla y hacerla entendible a l#s [como yo misma] ajen#s a la materia. Al final, fluye y me sorprendo reprendiéndome a mi misma con aquello de que ya va siendo hora de que aflore un poco de seguridad. Hoy no me ha sucedido, todo lo contrario. Pero, como el chiste, me gusta recordar cuando tenía estas angustiosas sensaciones, sobretodo porque siempre, siempre acababa saliendo airosa. Un poco como esa manía mía a la gente, a pensar que soy de las que no sabría mantener el tipo constantemente atendiendo al público [una ya tiene un mal carácter consolidado y sólidamente instalado en el día a día]. Y hoy, que reviso memoria y agenda y veo que han sido tres los días, tres, en los que he debido expandirme y exponerme y acoger y ser confortable y contagiar, me doy cuenta de que no ha sido para tanto, que incluso ha habido momentos fantásticos y lo cierto es que mi gestión ha sacado buena nota. Cosa que me hace recordar que una valoración de 8 sobre 10 [¿sólo un 8? por favor...! debe tratarse de un error! si mi clase fue divertidísima...!!!] por parte de l#s alumn#s, que recibí con cara circunspecta y sincera preocupación, buscando el lugar en el que se quedaron amarrados esos dos puntos en el trayecto, para rectificarme a mi misma en futuras ocasiones, ha sido la nota más alta de todas las que han recibido los otros ponentes... A vueltas con la edad: ahora una ya no acepta ni los ochos, cuando toda la vida me bastaron los tristes cincos...
Y asoma de nuevo el charco y un traslado relámpago y me desconcierta, como tantas veces...

miércoles, 28 de marzo de 2012

Edades...

Someter a crítica, poner en cuestión, dudar de todo. Hablar de sexo y de fantasías y deseos ocultos. Compartir secretos y generar debate. Hasta de decir lo contrario de lo que estás pensando, fingiendo incluso error en la comprensión, para que se refuerce la tesis opuesta, rotunda. De verlas venir "d'unhoralluny" y de saber cuándo he caído en la trampa a cuatro patas. Saber cuándo es mi voz la que canta o ha llegado la hora de cerrar la boca y que se luzcan otr#s. Absorber lo que nunca he sabido y observar, que siempre ha sido lo mío, para recibir datos y retenerlos. Saber que estás de más o que sigues echando de menos como el primer día.

Y es que tengo una edad en la que una ya está preparada para tantas cosas...

martes, 27 de marzo de 2012

Basta con proponérselo...

Soy de las que por las mañanas [salvo escasas excepciones, todo hay que escribirlo] se ducha aburrida de repetir los mismos movimientos y alguna vez recuerda usar la mano izquierda para verter el gel y enjabonarse al revés o empezar el secado por los pies o esparcir las cremas en el sentido inverso, para dar estímulos a mis reflejos. Y doy abiertamente y sin complejos las gracias a Dios por ser de las personas que cada vez menos puede ir a trabajar. Y me reconozco una apasionada de la enorme cantidad de posibilidades que ese trabajo me regala. Aunque también crea con fervor en aquello de que hago que me guste lo que hago, porque todo es cuestión de actitud. Estoy ahora en fases de absorber conocimientos diversos pero muy concretos que pueden no tener nada que ver con aquellos lejanos estudios universitarios que sirvieron para algo en algún momento dado pero que hoy, debo reconocerlo, han dejado de ser útiles porque los va suplantando el sentido común [paso de añadir aquello de "el menos común..."] y la experiencia, a partes iguales. O sea, al cincuenta por ciento. Necesito ampliar mis conocimientos y especializarme en áreas que me son ajenas. Todavía. Y es que, como todo el mundo sabe [esta vez sí] todo es cuestión de tiempo...

lunes, 26 de marzo de 2012

Autogeneración energética...

Creo que el mal humor no puede venir solo de la hora cambiada. Tiene que haber algo más, mucho más, porque este malestar requiere explicaciones. Como que anoche nos costó especialmente conciliar el sueño y los tres andábamos dándonos vueltas a nosotr#s mism#s, una vez en horizontal. Queriendo dormir con prisas, al final, conscientes de que la noche avanzaba a enormes zancadas y seguíamos viéndolas venir. Como que el tipo con el que he estado reunida un rato, hace otro rato, tenía una tez cetrina y una expresión grisácea, a conjunto, que repelían; con sus silencios interesantes de los que enseñan los manuales: cuando no sepas qué añadir, calla y tu interlocutor romperá el silencio para regalarte información complementaria. Como que mis vacaciones quedan todavía algo alejadas de lo que me gustaría y con incertidumbres como el destino y la temperatura [esta segunda, responsable de la determincación acerca del primero]. Como que las reuniones se multiplican y llenan agendas a la vista del acontecimiento que se desarrolla estos días en la ciudad y completa hoteles de todas las estrellas y congrega a contactos e interlocutor#s de otros continentes. Se me cierran los ojos. Espero que mañana sea un día distinto y que mi energía no se vea rebotada en cualquier rincón, con lo que me está costando generarla hoy...

sábado, 24 de marzo de 2012

Y de pronto escribo dudas...

Parar es estupendo cuando los días te arrollan. Dormir hasta que te despiertas, un desayuno frugal, recados innecesarios que te permiten revisitar el barrio, preparar comidas y después tumbarse al sol maravilloso de un marzo que grita primavera, adormecerte en un silencio extraño en este barrio del centro de la ciudad, sobre la línea que la divide en diagonal. La tarde por delante y un largo paseo de casi tres horas, con música, observando, esquivando rutas conocidas y buscando las alternativas, como si no quisiera encontrarte de frente, como si me diera miedo verte frente a mi. Y sin embargo... no ha sido ni un error ni una sorpresa. He entrado [porque he querido] en una tienda de cosmética y he rebuscado hasta dar con tu colonia y, pensándomelo bien, después de olerla con los ojos cerrados durante dos segundos, he apretado el tester justo sobre la parte interior de mi muñeca izquierda. Por dos veces. Soy diestra y lo contrario hubiera sido forzado. Sabía las consecuencias que eso me iba a traer y, a pesar de ello, a pesar de todo, he repetido la operación, esta vez apuntando con precisión en el dorso de la misma mano. Y ahí me he pasado a ratos el resto de la tarde, oliéndome a grandes inspiraciones, apartando a manotazos las escenas violentas de nuestros abrazos, los largos ratos en horizontal, mi propio olor después de ducharme en tu casa y salir feliz a la calle, cuando existía esa clase de felicidad que olía a limpio, cuando éramos y lucía el sol, cuando sabía que volvería a ese lugar, a tus brazos, y repetiríamos algunos hábitos que ahora, hoy -lo confieso-, me aburrirían un poco. No puedo creer que haya escrito algo que podría no ser nostalgia... ¿Será que este blog está llegando a su propio fin...?

miércoles, 21 de marzo de 2012

Recomienza un viaje y regreso al lugar del que siento que no me he marchado, con la triste sensación de haber dejado de pertenecer. Si continuo yendo a Madrid una vez en semana voy a tener que hablar con mi jefe. Pierdo la noción del espacio y los niños ya no saben como reprocharme las salidas de casa tan temprano, aunque haya dejado los desayunos y los bocadillos preparados. La suerte sigue acompañándome y ahora son mayores, para entender por qué me marcho, para haberse acostumbrado a que él se fuera hace ya algunos años y convivamos armonicamente siendo solo nosotros tres, para haber aprendido a no hacer preguntas tan difíciles como solían. Si esto me llega a suceder hace tres o cinco años...

El AVE va completo y la gente está abalanzada sobre sus smartphones y sus tabletas, despachando con prisa correos llegados de noche, repasando informes en papel, haciendo lecturas atrasadas -como yo misma- y terminando en tensión hojas de calculo a medio hacer que deben ser enviadas de manera inminente. Leen periódicos y hacen ruido con las páginas enormes y otros hablan alto por teléfono, aunque con esta crisis hayan decrecido las operaciones, que encima cuestan más de cerrar. Si hasta yo he notado que hay menos conversaciones comerciales.

Un señor mayor para la actividad frenética que parece tener lleva tanto tiempo al teléfono que siento el impulso de contarle que nos esconden informes en los que se hablan de terribles enfermedades a causa del abuso de los móviles y sus baterías, que emiten radiaciones muy malísimas para la salud...
Es temprano y tengo el regreso tarde, justo para llegar a una reunión familiar curiosa y que me apetece mucho porque, de naturaleza ordenada, me gusta tener las cosas bajo control y saber al menos quien lleva, más o menos diluida, mi misma sangre.
A mi lado, separado por un reposabrazos abatido (mucho más que nosotros mismos), un tipo interesante, con disfraz de ejecutivo moderno y un poco alternativo, con todos sus gadgets que le diferencian de entre otros de sus semejantes, leyendo un diario económico de ese inconfundible color salmón, facciones particulares y angulosas, bien afeitado, sin olor concreto.
Detrás, a mi espalda, un papá les da los buenos dias a su par de hijas pequeñas y les pregunta acerca de un dibujo que dejó hecho sobre la mesa antes de salir, les desea suerte en el control y que pasen un buen día, respectivamente. La voz es moderadamente alta aunque entrañable, así que no incomoda y -al resto- no nos despierta ningún instinto vergonzante.
Se lamentan los reposapiés repetidamente y la cobertura empeora a medio camino, pasada la zona de obras en la que el tren ralentiza y todos nos detenemos a mirar a través de las ventanas los paisajes más castellanos. Que por Zaragoza se presentan en rectángulos rosa, ahora que estamos en primavera...

lunes, 5 de marzo de 2012

Los riesgos de no parar...

Era tarde y regresaba. Era de noche y me sentía agotada. Todavía debía llegar a casa, deshacer el equipaje, cenar algo ligero, ralentizarme y dormir. Puntualidad británica al ir a tomar tierra, las luces de Barcelona a ambos lados del pasillo, entre los perfiles de cinco desconocidos, sobre fondo negro. De pronto, los motores vuelven a acelerarse con mayor intensidad que antes de prepararse para el aterrizaje y pasamos de una fuerte inclinación descendente a una brusca subida, porque volvíamos a despegar. Aterrizaje abortado. Comienza nuestro viaje hacia el sur y llegamos, por lo menos, a Tarragona. El capitán se demora en darnos explicaciones que no comprendemos en un español muy complicado, tanto que yo comprendo "presidente" en lugar de "precedente" cuando nos cuenta que el avión anterior al nuestro se ha demorado y no ha abandonado la pista con lo cual no podíamos entrar ni nosotros ni los posteriores.

Se me escapó una palabra sólida, que suelo repetir hasta tres veces y que dicen que es muy mía. Pero es que es tan gráfica. Miro a una desconocida que comparte pasillo y nos sonreimos, pensando en secreto "delaquenoshemoslibrado". Es inevitable imaginar que la toma de decisión en la cabina generó momentos de tensión que no vivimos en el resto del avión. Much#s sabemos que hay dos momentos críticos en un vuelo: el aterrizaje y el despegue y que hay dos momentos sin vuelta atrás en ambos. Supongo que por unos segundos la decisión fue correcta y estoy escribiendo ahora, sin ningún drama, solo valorando.

Me pregunto cómo puede un idiota no desalojar una pista de aterrizaje, no darse cuenta y entorpecer el paso de los que le siguen, con centenares de personas cansadas que no piensan en otra cosa que en llegar a su casa.

Mi admiración secreta por el piloto anónimo que ayer solucionó un conflicto que no es ni siquiera anécdota porque no va a trascender...

viernes, 2 de marzo de 2012

Creo que por ti hasta banalizaría mi existencia...

Hay una curiosidad que me hace pensar a veces y otras me hace girar la cara y es alguien. Un encuentro largo y una charla aparentemente insustancial y de la misma longitud. Eso fue una tarde celebrando el cumpleaños de una amiga común. De eso hace años, ni muchos ni pocos y no los recuerdo. Entonces jugábamos en equipos distintos y parecía todo tan definido y tan imposible. Hasta que pregunté y mi amiga se sonrió por debajo de la nariz mientras me miraba a los ojos, toda interrogantes. Yo me despaché inconscientemente y como pude. Y durante todos los tiempos me ha seguido mandando noticias, quizá porque yo preguntaba primero hasta que me comunicó la bomba de que también había cambiado de equipo y, para sorpresa global, jugaba en nuestra misma liga. Así que...


Y cada vez que el FBK me devuelve la imagen [variable con el tiempo, refrescada a menudo, interesante como el primer nanosegundo de ojos azules y rizos marrón claro] me detengo a recordar esas casualidades, mientras me sonrío pensando que nada es imposible. Basta con quererlo o con ser paciente y dejar que circule el tiempo. Pero lo cierto es que, aparte la comodidad de la cercanía, ni un solo minuto de compromiso. No pretendería enredarme más que entre sábanas blancas y noches en vela.


Porque, por esta vez, a mi solamente me atrae la piel...

jueves, 1 de marzo de 2012

Una y mil veces...

Comienza un mes y se vacían las agendas con el fin del anterior. Paréntesis con espaciosy sin ganas. No me sienta bien dormir seguido y ando todo el día entre tropiezos, físicos, verbales, emocionales. De pronto estoy cómoda aqui y me prefiero en otros lugares. Veo turquesas por todas partes y me siento como sin aire por dentro. Agotada por haber resistido todo el ejercicio a pesar de la falta de entrenamiento y mis ausencias continuadas. El mundo envía palabras amables por escrito y me sonrío, a solas en el nuevo despacho que he retomado, una vez acabó el proyecto que nos reconvirtió en el equipo que somos. Ellos sin afeitar; ella, impecable. Se me acercan el vuelo, el blanco, el sur e intimidades de reducidas dimensiones, como despedida de la temporada que tal vez no vaya a finalizar ahora pero que ya dejo atrás. No me gusta quejarme de cansancios pero voy a hacerlo en bajito, porque se me caen los párpados y prefiero no levantarme para no ser vista. De momento, ha regresado el orden y todo parece bajo control aunque eso nunca se sabe. O, al contrario, ya se sabe que en cualquier momento llega la sorpresa en forma de respiración contenida, batería de preguntas, semblante circunspecto y el consabido papel que [gracias a Dios] siempre falta y queda pendiente. Tiempo para prepararse para lo que ha de venir, para pensar en el siguiente paso, para ordenar ideas y pasar a la acción...

Aquí está todo...

Acerca de los datos personales

Mi foto
Si. Claro. Cómo si fuera tan fácil hacer una definición completa y, además, ecuánime de una misma a estas alturas de la vida... Creo que, por lo menos, necesitaría un fin de semana. ¿Hace? ¿Si? :)

Por si se pierde algo...

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Number of online users in last 3 minutes Number of online users in last 3 minutes