Aquí se viene a jugar con las palabras. A vaciar nostalgias. A comprender miradas y silencios. A compartir sin disfraces. Con seudónimo pero el alma verdadera...

jueves, 10 de julio de 2014

Yo era su sol...

Antonio era su base sólida. Los primeros tres años y medio de su vida. Supliendo carencias y llenando vacíos. Era su abuelo. Y eso, esa presencia cuidadosa, que solo daba mimos, por suerte, explica muchas cosas...

miércoles, 9 de julio de 2014

Serendipity...

Qué monas...

Nombres de mujer...

Carina, la dulce
Carmen, la eterna
Nati, la física
Ché, la de siempre
Sol, la promiscua
Chus, la consejera que leía mi correspondencia
Maria, la suplente
Susan, el Guadiana
Belén, sobretodo
Inés, tan determinante
Las que nunca he sabido, que las hubo
Las que me dejo.

A todas.
A cada una.
Os conozca o no.
Gracias.

Os repartisteis mi suerte.
Me hicisteis un trozo de vida más difícil.
Me habéis traído hasta aquí, haciéndome quién soy.
Mucho más fuerte.

Feliz viaje.
Al nunca jamás.


Dos anónimos...

 
PRIMERO
Quédate con la persona que, sin tocarte, te haga sentir de todo...
 
SEGUNDO
Yo creo que dos personas que se hacen reír tienen derecho a todo.



¿No son una monada...?

martes, 8 de julio de 2014

Encriptada porque no hay alternativa...

Ha llegado el momento de dar portazos y abrir las ventanas. Lo siento y lo presentí antes, como no podía ser de otra manera. Una suerte de libertad profunda, íntima y esperada, que oxigena y abre paso, después de media vida presa, de fingir orgasmos para acabar rápido, de dar abrazos maternales, de sentir la provisionalidad sobre la piel de cada centímetro, de convivir con el miedo al abandono de manera constante, de potenciar mi inseguridad, de saber que todo era pasajero porque el final era esto. 

La nueva etapa. Sentirme fuerte. Más creativa que nunca antes y con mil proyectos simultáneos. Dicen que si sientes que todo está bajo control significa que no vas lo suficientemente rápido... En mi caso, me siento despeinada y revuelta, así que es probable que vaya bien. Y, por el momento, deprisa. Aunque no quiera reconocer que las ofertas llegan de cuatro en cuatro, el mismo día. Así que la etapa, aburrida, no promete ser. 

Y las ilusiones y los sueños ahí, arrinconados, despertando. Por primera vez quiero un lugar. Mío. Lejos. En plena naturaleza. Pequeño y acogedor. Dónde acudir sola o no, cerrar la puerta suavemente y saber que nadie va a ser capaz de conseguir que la abra excepto derribándola con violencia. Quiero ese lugar y un fuego en el rincón, velas y algo de incienso.cocinar potajes de mil verduras, a fuego lento y perfumar toda la estancia. Necesito tumbarme y leer mientras música nueva, que no venga del pasado, llena todos los rincones, en bajito. Necesito pertenecer. Importar. Cuidar. Recibir mimos y sentirme única, aunque sea mentira como lo son todas las mentiras. Dormir y despertar porque se acabó el sueño. Preparar un desayuno a base de zumo de naranja, pan de cereales tostado con tomate y aceite, algo de pavo o queso fresco y tal vez un buen café. Para dos. Dicen que el Illy es tan bueno pero aún no he podido probarlo a conciencia plena. Salir a caminar y saludar a media plaza, que son cinco personas. Sentirme observada y que no me importe. Saber que me juzgan y me da igual. Todo está perdido y todo recomienza. Disparar todas las fotos y capturar esos momentos irrepetibles, esos instantes mágicos. 

Son esos pequeños sueños, los objetivos a corto, como preparar el verano e imaginarme. Los objetivos a medio, como este. Como tú, porque...

Los tiempos cambian...

Que es una barbaridad, vamos...
 
Estamos ocupados por el equipo de auditoría. Como siempre por estas fechas.
 
La máquina de café a explotar de gente. Caras distintas. 
 
Y nuevos perfiles, desde luego.
 
¡Son todo chicas de no más de 25 años! Ni corbatas ni trajes azul marino.
 
Esa etapa ya pasó. Ellos son los jefes, ahora. Aún faltan años para que ellas sean las que manden sus pequeños equipos.
 
...me hago [muy] mayor...

domingo, 6 de julio de 2014

Querer...

Son tantas primeras veces, otra vez...

Me enfrenté a la llamada de la selva y repetí lo de tantos veranos, cuando cuadrábamos agendas, desayunábamos temprano en esta terraza y la llenábamos de flores de colores, frescas, de temporada. Nos ensuciábamos las manos hasta los codos de tierra rica en minerales, fértil, bien abonada. Pero hoy no estabas tú. Tampoco me fijaba tanto en los detalles y en olvidarme alguna mala hierba entre las plantas porque, total, qué más da? He replantado algunos esquejes con ilusión y las he puesto en la zona más húmeda, resguardada y en la que no da el sol. Prosperarán. Seguro.

Me he abierto hacia afuera, valiente, superando nervios con el estómago cerrado. Pero vale la pena, al final, abrir la mente, la vida, el cada día, sin miedos. Como antes, como siempre.

Porque quiero gente valiente, 
Que sepa quién es,
A dónde va.
Que no se esconda de sí misma,
Que no hiera confianzas.   
Que sea incapaz de traicionar,
Sabiendo que hay palabras que nunca se olvidan,
Que hay hechos que transforman,
Duelen en lo más hondo
Y se instalan, para siempre.          

Quiero alguien que confíe en mi,
Sentir que he llegado a casa,
Poder hablar y compartirlo todo,
Sin miedo ni desconfianza,
Porque sé que es en dos direcciones 
Y duermo tranquila, cada noche.
Alguien que se quiera,
Que pueda quererme,
Que me deje cuidar 
y haga que me sienta mimada.                

Quiero quien valore las pequeñas cosas,
Toda la fortuna de caminar de lado,
Poder hacer planes a corto,
Y a medio,
Incluso a largo.
Dar la vuelta a este mundo.
Recorrerlo de la mano
Y aprender.
Poder ser yo, tal como soy
y respetar, como antes.

Porque quiero a alguien maduro,
Responsable y divertido,
Que conozca los límites
Y decida no cruzarlos
Porque existe un compromiso,
Un pacto y unas reglas.
No valen las excusas,
Tampoco reconocer el error y recaer,
Una y otra vez. No vale.

Estés dónde estés.
He empezado a buscarte...                  

sábado, 5 de julio de 2014

Un nuevo comienzo...

Treinta largos, como los de antes. Todo azul. Solo burbujas y la mente en blanco, contando, descontándome, concentrada en la respiración y los ruidos de mi espiración. Caricias, estudiadas para remover, conmover, reponer, a media luz, con velas, olores y, al final, sabores. Luz, sol, todo en calma. Todo se coloca. Nada cambia. Todo recomienza. Todo deviene una nueva oportunidad para ser de nuevo feliz, sentir equilibrio, cuidar y ser cuidada, compartiendo este cada día, que es lo único que tenemos, hoy, ahora, sin enormes planes de futuro que alguien, después de repetidos tratos de dudoso gusto, no puede ni debe ni quiere asumir. Ricominziamo...!!!

Qué dulce, Ángeles...

jueves, 3 de julio de 2014

Reapertura...

Reabro porque las presiones han sido fuertes y mi resistencia poca. Basta con ocultar al público lo vaciado estos días y todas en paz, puedo reemprender mi camino, reanudar el paseo y seguir avanzando. No puedo ir contra lo que dice mi carta para siempre...
 
Voy en un tren de alta velocidad pero muy despacio por las tempestades eléctricas. Y no es una metáfora, aunque bien podría serlo. Nos paramos por completo a menudo y la sensación de que pueden embestirte por delante o por detrás [no hablo de sexo, por cierto] es más bien poco agradable. Como algunas personas que no viajan en este tren. Ya llevamos media hora de retraso, por primera vez desde siempre. Media hora más tarde regresaré a casa, para detenerme y recomenzar, ahora que todo se me llena de oportunidades y salgo de mi ostracismo, aunque siga en shock post traumático y piense que mutaré en ángel. No precisamente por mi bondad si no por otras razones más prosaicas y convincentes...
 
Vienen tiempos de quietud y de revisión porque quiero hacer un mapa de riesgos y un DAFO y descubrirme un poco más, ahora que estoy tocada por la búsqueda y abierta a casi cualquier cosa. Arrastro sueño de anoche y he oído voces, nítidas, en pesadillas. Lo juro. Creo que sigo cuerda pero, durante el desayuno en un lugar ya para mi tan familiar que me conoce el personal, he debido concluir que no era cierto porque era imposible que lo fuera. Quesino...
 
También vienen tiempos de retos y de reubicaciones, que pienso tomarme con calma porque ya se sabe que todo a la vez no es recomendable... Indigesta. Como lo hacen algunos comportamientos odiosos y desleales, con sus consecuencias, que no tengo previsto alargar. Una no tiene más que leer la Contra de ayer y la de hace unos cuatro días y empezar a comprender cuáles son las reglas a seguir. Nadie dice que sea fácil pero a mi me gusta mucho la vida...

jueves, 26 de junio de 2014

Decálogo de Barajas, 25 de junio de 2014.

- Disfrutar de las cosas pequeñas
- Confiar
- Recuperar la seguridad
- Sentir tranquilidad
- Esperar con ilusión una cita
- No tener dudas
- Trabajar en pos de certezas
- Saber que soy importante para alguien
- Vivir al día
- Diseñar un futuro
- Compartir sin estanqueidades.

domingo, 1 de junio de 2014

Two mothers...

Elegimos una película alegre porque ya todo es bastante difícil. Y nos metemos en "Dos madres perfectas", que es la versión en español del título original, que he usado para este post. No hay spoiler. Pero qué belleza: de mar, de bahía, de casas, de mujeres y de cuerpos jóvenes... De ojos azules y de gotas de agua detenidas en pieles blancas. Y cuánto sufrimiento y la ética y la moral cuestionadas. Esas relaciones de amor invencible en las que la diferencia de edad se ignora como banalizando para que estalle de pronto delante de la cara. 

Intento adaptarme, jugar con las cartas que me han repartido y hacer todo lo que puedo para no morirme de añoranza, descolgar el teléfono y avanzar. Ser consecuente y dejar de parecer una mujer de armas tomar, en mi fragilidad evidente, mis propias necesidades y todas mis preguntas y dudas.

Todavía me crujen las cervicales disparando fotos en un contra picado perfecto a ciento ochenta grados, con rosas rojas y blancas, o lavanda, sobre un fondo azul intenso y límpido, al fin de edificios que son flechas y símbolos y recuerdos y nunca se olvidan. Como algunas experiencias. Como algunas personas...

domingo, 20 de abril de 2014

Necesito...

...la fórmula mágica para encontrar la similitud en las diferencias...

Como diría Fred (sí, esa mujer tan ocupada y tan feliz que apenas se pasa por aqui y que escribe correos muy de tanto en tanto...), es frase para camiseta.

Y no quería olvidarla, como sucede a veces con lo que hiciste el domingo pasado, sin ir más lejos, así que la dejo apuntada mientras sonrío (todavía), para fijarla en el tiempo y en el espacio, antes de salir a correr, como cada día. Parece que hoy el sol no tiene ninguna intención de ponerse en esta isla...

sábado, 19 de abril de 2014

Islas, soles y mares...

Tengo todo el día la cabeza llena de frases ideales para un post. Y se me olvidan.

Have unos meses corría, como hoy. Pero corría en la Castellana (feliz, esperando), por la estación de tren de Zaragoza (feliz y nerviosa, sudando) o por el aeropuerto de Singapur (creo; perdíamos el vuelo). Era otra forma de correr. Sigo corriendo, pero no tiene nada que ver. Ahora procuro correr despacio, aunque sea difícil de entender.

Me gusta este formato de vacaciones: aislada, lejos, sin necesidad de consensuar, haciendo solo lo que apetece, descansando mucho, pensando, haciendo ejercicio, leyendo, siendo mimada previo pago, naturalmente, decidiendo la ropa sin ningún objetivo y regresando al bungalow después de haber cruzado cuatro palabras con el maître y las camareras. Lo más importante del día puede ser elegir qué bebes en las comidas. Gran decisión. Y carraspear a solas porque la voz no se usa para nada, apenas. Y los oídos se quejan hasta de la música que pongo a veces. 

Ordeno ideas y saco conclusiones. He comenzado desde bien atrás y he ido revisando mi vida, desde que era normal y perfecta, como preví una vez, hasta que la desestructuré por completo, con todos los remordimientos y la frustración posibles e imposibles. Más. Las diferentes etapas subsiguientes, las humillaciones, el sufrimiento, las lágrimas y la culpa. Ha llegado el momento de parar. No estoy lista porque no he perdonado. No estoy lista para nadie más, ni siquiera para mi. Estoy trabajando en ello pero por el momento me siento totalmente incapacitada para amar como a mi me gusta, para entregarme a fondo, construir cada día una historia nueva con planes y pensar en todo lo que puede venir y espera a la vuelta de la esquina, darle mil motivos a la vida, disfrutar de las pequeñas y de las grandes cosas, de las novedades y los lugares nunca antes visitados, de las charlas y las historias, hasta de las anécdotas. Volver a querer confiando, sin pensar a cada momento que algo puede salir mal. No estoy lista, no estoy preparada. Ni siquiera me apetece volver a ser vulnerable antes de haber podido recomponerme por dentro. No puedo soportar la idea de herir a alguien en mi estado de hoy, por desconfianza...

Porque me siento destruida, arrasada, vacía y, evidentemente, sola. Cuándo sepa el motivo de haberlo hecho tan mal y durante tanto tiempo, aprenderé de mis errores y volveré a comenzar. Pero este tramo del camino no me está resulyando tan cuesta arriba como imaginé. Cosa que no sé si debe tranquilizarme o preocupar,e...

jueves, 17 de abril de 2014

Huyendo, un poco más allá del sur de siempre...

Copio a Sandra Barneda y huyo. No tan lejos. No puedo recomendar el libro, que no he leído, pero sí su fotografía en la contraportada. Bellisima. Me han hablado del argumento y la falta de tiempo me ha disuadido de llevarlo conmigoo. En el aeropuerto ya es Sant Jordi. Aún faltan días pero aquí ya hay puestos de librerías dónde antes solo había baldosas brillantes y vacías. Huyo. Tengo ganas de llegar pero no sé a dónde voy y confieso que eso me inquieta un poco. Una vez pueda ubicar la maleta roja, instalar lo poco que me llevo y vaciar el neceser verde en su lugar, todo será un poco distinto. Luego creo que necesitaré ubicarme en el espacio, saber dónde estoy (for the first time porque nunca antes he debido preocuparme de eso...) y buscar el mar calzando zapatillas de deporte. Nadar. Leer. Echar de menos. Correr. Estar en silencio. Dormir. Recordar. Alejarme de lo que me conecta. Pensar en lo que ha de venir. Generar ideas. Observar... La soltura que se tiene cuando se viaja por trabajo desaparece por completo en vacaciones. No es lo mismo comer sola entre una multitud cuando cumples con objetivos o misiones. Pasa a ser vergonzante cuando se es única, extraña, rara. A menudo la felicidad ajena resulta insultante. Pero la habitación puede convertirse en un refugio en el que estar a salvo de todas las cosas que agreden cada día. En cualquier caso, la suerte está echada. Sé que lo primero que haré será quedarme dormida antes de despegar. Hoy me pesa la cabeza. Un vino y medio gin tonic pudieron anoche conmigo...

sábado, 12 de abril de 2014

Anillo de casados...

Él es el viudo de una amiga a la que extraño a menudo. Vecino de calle. Nos vemos poco. Acabamos de coincidir en el supermercado que compartía con ella, ahora con él. El tiempo ha pasado para los dos y a él se le nota que le falta el toque femenino, que le cuiden. Barba de un par de días. A mi no sé qué me debe haber notado pero ha mostrado abiertamente cierto interés por mi. Por un igual, alguien familiar, que le comprendía, con quien hablar de ella. Alargaba la conversación, sacando temas. Movía, nervioso, las manos al hablarme de sus dos hijos adolescentes, de su cuñado ultra conocido, atropelladamemte, cada vez más nervioso. Y de pronto ví en su mano izquierda el anillo de casado. Me he fundido por dentro. Y se lo he comentado, con cara de tonta... Feliz, ha contestado que naturalmente que lo llevaba, que era suyo, que su casa estaba igual que cuando ella vivía, las mismas fotos, que no pensaba quitárselo. He tenido que hacerle callar con dos besos. Me he puesto a llorar, entre las madalenas y los palitos de pipas...

miércoles, 9 de abril de 2014

Ejercicio altamente recomendado...

Hace ya muchas décadas que la vida me enseña, a las buenas y a las malas. He tenido mucho de todo, en general. Pero últimamente he aprendido algunas lecciones y, aunque suelo padecer mala memoria, se me han clavado en el alma para no separarse de mi nunca más. Sé de lo que hablo y no exagero. Suelo ser fiel a mis promesas y esto lo considero algo así. Aunque es cierto que a veces repetimos errores, cuando el cerebro secreta extrañas sustancias químicas que nos obnubilan. Las lecciones tienen que ver con la distancia y con la edad. La primera me ha ido viniendo bien muchos años. Pero ahora, con mi cambio de hábitos, empiezo a entender que otra vida es posible. La sedentaria, con matices para no aburrirme. La segunda tiene que ver con la edad biológica y la vida vivida. Hay cosas que no proceden y la naturaleza se ocupa de ponerlas en su lugar. Es cuestión de tiempo.

Hay quien celebra unos espléndidos y envidiables cuarenta y cinco, por ejemplo, rodeada de los suyos. 

Mientras tanto, todo hace pensar que mi siguiente década la celebraré por todo lo alto. Como celebré el redondeo de la anterior, a saber: sola en una habitación de hotel y con el teléfono casi todo el día apagado, como pasará con mis vacaciones, esas que necesito como jamás antes necesité nada ni a nadie. Creo que para entonces habré llegado airosa a la fase de aceptación y ya no me rebele constantemente, habré dejado de sentirme como una perdedora y digerido ya la furia que no se me despega de todos los rincones de la piel. Y es que yo redondeo a lo grande y cuando añado el cero, además, cierro etapas. De manera bastante traumática pero que me es útil para construirme una coraza aislante en dos direcciones, donde ni entra ni sale nada interesante.

Todo consiste en ir avanzando, despacio, un poco cada día, tomando conciencia de qué somos y de quién esperamos llegar a ser algún día. Creo que la vida es corta, que me va a faltar tiempo de hacer todos los proyectos que no puedo gestionar hoy. Me gusta correr, apurar los segundos, empujar y poner en marcha, observar el lenguaje corporal de quienes pueblan mi día a día y que sientan toda la preocupación. Son importantes, son cruciales, son una parte del todo, son imprescindibles. Y tienen que saberlo.

Porque... Qué sucedería en el mundo si mañana dejamos de estar en él...? Cómo impactaría nuestra ausencia? A quienes? Durante cuánto tiempo? De qué manera?

martes, 8 de abril de 2014

Dos travellings inútiles, completamente...

Hace solo unos meses, la última vez que estuve aqui, desde el coche y como copiloto, hice un par de travellings de los campos y las viñas en invierno, podadas, sin verde. Sabía que adoraba este lugar, como adoraba casi la totalidad de los lugares hermosos del mundo, que hubiera conocido o no. A pesar del día gris y lluvioso de entonces, grabé dos secuencias que necesitaba compartir con ella, en la distancia, consciente de que estaba sufriendo dolores, de que estaba en marcha la cuenta atrás, de que le arrancarían una sonrisa y la distraerían un poquito de su pequeño y limitado universo. La tecnología falló. Nunca hubo el momento ideal para mostrárselas. Las dos grabaciones seguían en mi teléfono, sin sentido, hasta que anoche decidí borrarlas. Para siempre. Sin copia de seguridad, ni icloud ni nube. Nada. Desaparecidas. Borradas. 

Ojalá fuera tan sencillo borrar la tristeza...

viernes, 28 de febrero de 2014

Informívora...

Hoy he aprendido muchas cosas. Entre ellas, que son informívora y devoro toda la información que cae en mis manos o busco motu proprio en el pozo infinito de la red. Eso genera frustración porque saltas de lugar en lugar, de autor en autor, de tema en tema y nunca acabas. Puedo estar horas. Pero no las tengo... También he aprendido cosas de los seres humanos, del poder de la comunicación y de su importancia cuando gestionas equipos. Agotador. Pero imprescindible. He revisado el código penal en vigor en nuestro país y he reconocido algún delito que blandiré como espada en mi próximo duelo, en forma de amenaza. Pero dicho con asertividad. Espero. Me han recordado que el hombre hace proposiciones que luego Dios dispone de otra manera. Y que cuando llega San Martín se produce una matanza de cerdos. Un día completo. Con sol, ejercicio, mimos, conversaciones y planes, muchos proyectos...

Aquí está todo...

Acerca de los datos personales

Mi foto
Si. Claro. Cómo si fuera tan fácil hacer una definición completa y, además, ecuánime de una misma a estas alturas de la vida... Creo que, por lo menos, necesitaría un fin de semana. ¿Hace? ¿Si? :)

Por si se pierde algo...

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