Aquí se viene a jugar con las palabras. A vaciar nostalgias. A comprender miradas y silencios. A compartir sin disfraces. Con seudónimo pero el alma verdadera...

miércoles, 13 de marzo de 2019

Una bufanda en primavera...

Catorce grados y cae una leve lluvia que ni siquiera está mojando el suelo de las calles.

Es día de bufanda. Aunque siga teletrabajando y no haya salido de casa, a pesar de tenerlo previsto y en la agenda. Aunque lleve un fino jersey de punto. Aunque frío no haga.

Pienso en la que para mi es la mejor definición de bufanda: "dícese de la prenda que la abuela le pone a su nieto cuando ella tiene frío". Cierro paréntesis que distrae.

Siempre me hace sonreír, la definición. Aunque hoy no tenga ningunas ganas de hacerlo.

Mi bufanda, hoy, es de otro estilo: como si alguien estuviera presionando con las dos manos y por la espalda mi garganta, ni muy fuerte ni muy suave. Lo justo para que el oxígeno entre con dificultad, como entorpeciendo la respiración normal, algo parecido al ahogo y a la sensación que le acompaña. Y miedo. Y como a traición, sabe.

No sabría decir a qué es el miedo. No soy capaz porque aún estoy reconociendo, mientras trago con poca facilidad, que algo no anda bien y no he empezado a hacerle frente. Es todo reciente, aún. No parece que urja, tampoco. Es, por el momento, un darse cuenta, tomar conciencia, mirar al infinito levantando la cara del teclado y la pantalla y suspirar, despacísimo.

Me sigue costando respirar...  

lunes, 11 de marzo de 2019

Mezcla de sentimientos que me provoca todo...

Todo esto ya no es atribuible al cosmos, ni a las cruces puñeteras. Eso se superó, con algunas bajas de consideración. Con metamorfosis y transformaciones, visibles e imperceptibles. Ambas dos.

Reflexiono. Intento comprender. Como en un tutorial de esos de video: cómo sobrevivir a una caída en aguas gélidas por fractura del hielo. Lo primero y casi único es: respira hondo, mantén la calma, que no cunda el pánico. Como si en ese escenario fuera fácil, asumo. Solo, bien abrigado y en medio de un lago congelado en la tundra. Andayá.

Vale. Respiro hondo. Aquí y ahora. Tomo consciencia. Recuerdo otras veces. Se me revuelve todo pero mantengo la calma. Un poco de shock no me lo quita nadie. Otro poco de todo lo inexplicable y algo de por qué. En pequeñas diócesis. Entro oxígeno y lleno pulmones y estómago, repartiendo aire en lugar de bofetadas, como me apetecería. Para eso sudaré, por si puedo sacar por los poros lo que mi boca calla y mi mente quiere gritar. No la dejo. No la dejaré. Me repugnan los reproches porque ya aprendí que deben soltarse en directo, como cuando se retransmite un partido. O callarse para siempre.

Miro al infinito desde la ventana y veo cielo y terrados, alguna antena de televisión, chimeneas modernistas. No cunde el pánico ahora en la protección del hogar. En el futuro es probable que cunda. Mucho. Pero hoy no quiero proyectarme en el más adelante en ese estado, el del miedo, el del la mirada a los ojos de la soledad. Dios proveerá. Supongo. 

No quiero reconocer que nunca aprenderé. Que a fuerza de protegerme de los factores externos me estoy transformando en piedra, ni siento ni padezco, ni extraño ni creo necesitar. Larga lista de experiencias que llevo a cuestas, con la tontería. Entre todas me estáis maleando con fruición. Os pediría que repartierais el juego, en adelante. Por favor. Una apuesta con candidez a que "para siempre" puede ser una opción y de repente...

sábado, 9 de marzo de 2019

Ausencias y cumpleaños...

Las ausencias también cumplen años. Y los vacíos y la nostalgia. Los espacios hueros que van quedando en los árboles familiares.  Y todo eso que compartías, lo que eras solo en ese papel. Y los  meses se deslizan. Un día, solamente porque sí, han pasado cinco años. De repente y por sorpresa. Porque nadie cuenta los días de las ausencias. O muy poca gente. Alguien, tal vez.

Cinco años sin esa sonrisa abierta que capturó la fotografía, sin ese gesto, su timidez ante una cámara, la mirada muy fija a tus propios ojos, su tono de voz y su forma de interpretar la vida, de aprenderla, transitando a su aire y con universos pequeños, entre libros y gafas, música de piano y largos silencios.

Me han recordado sin quererlo que hace cinco años que ya no está y la verdad es que no quería saberlo para no ponerme triste y hundirme hasta las rodillas de nostalgia...

domingo, 3 de marzo de 2019

Cosas que dejamos atrás...

Un cepillo de dientes naranja. Un jersey vintage rojo. Una toalla de ducha, que he lavado hoy. Ropa cómoda y unas zapatillas, que guardé hace días.

Qué tontería... (de post, de recuento, de recuerdo).

martes, 26 de febrero de 2019

Lengua muerta...

Ubi dubium, ibi libertas...

Beatus ille...

Res nullius...

Horror vacui...

Tempus fugit...

Nune aut nunquam...

Ubi dubium, ibi libertas...

Hic et nunc...

Alea iacta est...

Ut sit...

Carpe diem...


lunes, 25 de febrero de 2019

Hard revival...

Ave. Paisajes oblícuos. El Rastro. Atocha. Cine Equis. Kilómetros de calles. Calor y sin mangas. Uber y patinetes. Vinci. Chueca. Cisne Azul miniatura, Fulanita. Jazz. Risas. Luces de mil colores en el Matadero. Expos imposibles. Los placeres de Lola con Lola. Y más. Y menos. Lavapiés. La Latina. Y la Berenjena y dos godellos. Tiempo. Sol en la piel. Un vegetariano generoso y un maquillador especial. Calles abarrotadas. Bicicletas. Convulsa. Hay ciudades que nunca...

martes, 19 de febrero de 2019

Cuando haces cosas nuevas por primera vez...

Estrenar vidas conlleva dejar atrás, abrir puertas y ventanas, vaciar espacios que se acaban llenando por cosas mejores. Como cambiar de pareja. Pasas de superviviente a muert# sin proponértelo, entras en letargo. Y llega alguien que te devuelve sonrisas, mariposas y ganas.

Piso calles por primera vez y veo escaparates y caras desconocidas que empiezan a sonreirme, por familiar (y vulgar, que mis facciones no tienen nada original). Escucho entre acúfenos silencios nuevos y ruidos clásicos a destiempo. Los olores son también distintos, como ese intenso a especias de la portería artesonada, que la tienda que hay en los bajos es de cosas naturales. Y los cielos y las lunas y la emisora de la radio o las listas de música.

Sigo un rumbo fijo, al parecer, escrito en algún lugar del firmamento, que me lleva o zarandea, me detiene y me empuja, en ocasiones todo a la vez. Es mágico releer mis notas y decidir que las coincidencias no pueden serlo porque es imposible.

Seguimos haciendo muchas cosas por primera vez, como escuchar eso de labios de mi descendiente menor: ‘oye, vosotras dos os reís mucho juntas, no? Qué monas...’.

jueves, 31 de enero de 2019

Descubrimientos...

Me repongo tumbada en un rincón de este nuevo lugar. Me llega música y me gusta lo que escucho, la voz femenina. Ni siquiera pregunto. Hago un shazam con prisa, para que no se acabe, implorando que reconozca la canción, que la conexión sea buena, que no me pida que lo reintente porque a la segunda nunca suele funcionar. Bingo! Y aquí la tenemos. Me descargo el album completo y lo escucho como una adolescente, sin dejar que acabe ninguna canción, como palpándolo completamente. Esta no es su mejor canción. Pero la he elegido bastante al azar. Porque adoro el francés...!

viernes, 18 de enero de 2019

Se nos ha escapado un once...

...y me doy cuenta y me levanto y te encuentro muy cerca y nos abrazamos entre besos y no entiendes nada y te miro y me miras y me preguntas y te lo digo. Se nos ha escapado un once...

Y te das cuenta y lo confirmas y te sorprendes y casi esperas una regañina que no llega y nos reimos mientras nos abrazamos todavía.

Porque hay detalles cruciales que a veces no tienen ninguna importancia...

jueves, 3 de enero de 2019

Totes les abraçades que vaig oblidar fer-te...

He mirat amb por la teva finestra. Des de sota, al carrer. Ho confesso, perquè no és el primer cop que ho faig...

Encara hi ha les cortines del quarto de la cantonada penjades, on a vegades et veia per una meravellosa casualitat treient el cap, mirant a baix, potser a la gent, al tràfic, no ho sé. Depenia, suposo. Ara es perceben d'un gris impossible, oximorònic. Les cortines, vull dir.

No he somrigut, tampoc he pensat que havia de pujar a veure't i fer-te un parell de petons, explicar-te les darreres novetats de la meva canviant vida o que em parléssis de metges, perquè ara ja tinc la teva absència indefinida instal·lada sota la pell, dins els ossos, darrera les retines i al córtex.

És tot irreversible. Que hagis deixat de ser-hi. El que no et vaig dir, potser. I el que vaig fer. Amb tú, per mi sobretot. Tot el que no podem canviar, ni fer, ni treure o desfer, tampoc posar-ho o callar, retirar o potser donar.

Penso en tot això avui, quan comença un altra període de molts díes i sembla que hem de fer propòsits i fixar-nos objectius. M'agrada mirar el que queda enrera, de tant en tant. Perquè és bo saber d'on venim per recordar qui som i com volem ser. Mentre puguem...  

Ella no está en el coro...

pero qué Leo...!

https://www.catorze.cat/noticia/11755/save/last/dance/for/me

A veces, en secreto, me alegro de que su mánager le robara hasta la ruina: no le quedó otra que volver a cantar poesía... Hasta el final, con gira agendada...

miércoles, 2 de enero de 2019

Disobedience. Nota bene...

Solo un apunte para recordar en el futuro lo mucho que ha removido esta película en mis memorias, que ya andan revueltas, dadas las circunstancias.

No voy a hacer spoiler (sólo voy a contar lo que pasó! Aún escucho tus carcajadas por calles vacías tras casi diez kilómetros de paseo...).

Acabé de verla dando un salto en el sofá. Enfadada. Como furiosa. La decisión no es la adecuada, según quién soy hoy. Son idiotas!! Probablemente me hubiera comportado igual, en el pasado. Hoy (que soy tan distinta) ya lo dudo. [Me acabo de acordar de la canción ‘Cómo sería?’ de la fallecida Soraya.. Snif...]

Sé dónde están los sueños, la felicidad, el futuro. Y los persigo, la tengo y lo comparto. Respectivamente...

domingo, 30 de diciembre de 2018

Balance del 2018, en cuatro palabras...

Siempre fue uno de mis juegos favoritos, gracias a mi ascendiente femenina: poner boca abajo las fichas con dibujos y buscar la idéntica de entre todas.

Ahora sucede un poco lo mismo. 

Hay miles de piezas dispersas en un espacio nuevo, que van saliendo de las cajas y hay que agrupar, machear, ordenar. 

Es un gigantesco puzzle que cuesta de montar, de esos que puedes dejar suspendido por algun tiempo, consciente de que lo que no hagas ahora va a quedar pendiente. 

Es un proceso lento y largo que se enfrenta a mi renovada impaciencia. Todo ayuda a ser.

Estamos. Seguimos. Somos. Queremos.

Cuatro palabras que pueden servir como balance del año que acaba. Joder, qué año!! :)

domingo, 9 de diciembre de 2018

Recordando por qué huía de...

Quizá precisamente por eso nunca quise reincidir y buscaba todo lo contrario. La distancia, el no compromiso, la volatilidad, lo que sea que se llame la falta de seriedad. Pero lo opuesto. Era por esto por lo que salía paseando hacia el otro extremo, sin prisas, con muchas ganas. En cuanto olía la palabra compromiso. Y también convivencia.

Porque reconstruirme de cabeza a pies, de índice a índice, de pasado a presente, no es muy fácil pero hacerlo contigo lo convierte en algo divertido, por lo menos. Aunque discutamos por el color del sofá o las vistas desde la nueva galería, los ruidos que subirán desde la calle por la noche. Dónde van las plantas o el material de las alfombras.

Es interesante cuando me doy la vuelta sobre mi misma, despacio, observándome desde y hacia afuera, y noto que apenas quedan personas, espacios, rutinas comunes. Solo tú estás ahí, arraigada, instalada. Lo único sólido en un mundo líquido, parafraseándome. Todavía.

Huía de la convivencia precisamente por esto: para no echarte de menos con la inquietud de un animal privado de libertad.

Gracias por estar presente incluso en tus raras ausencias del cada día. Todavía...

viernes, 2 de noviembre de 2018

Justo ahora y justo hoy: te quiero...

Justo ahora que empieza el horario de invierno y llega el frío. Sí, justo ahora que estamos lejos de casa, para no variar nuestros hábitos, y compartimos, simplemente, todas las horas sin relojes, ninguna prisa y alguna duda, porque no es fácil dejar este espacio enorme como de ensueño. 

Justo ahora, que vamos a por la nueva estación, repitiendo. Siguen las carcajadas y hasta los ratos del silencio. Y las caricias tranquilas de por la mañana, bajo edredones y sábanas blancas en enormes camas. Con albornoces blandos y suaves y también enormes.. Y la paz profunda, esa tan imposible en este tiempo de mentiras que son las únicas monedas de cambio, pensaba yo.

Acostumbradas a celebrar lo difícil y sobretodo lo maravilloso de estar hoy, aqui, o allá, viviendo nuestros propios planes, con esta nueva libertad, tan previsible y esperada, sin embargo. Tanto tiempo. Fuertes incluso frente a los imprevistos. Porque somos dos y eso es innegociable. 

Y justo ahora, justo hoy quería volver a pasar por este lugar después de tantisimo tiempo, y, como quien besa dulcemente sobre los labios, escribir lo mucho que te quiero...

jueves, 20 de septiembre de 2018

Soy muy bruja...!

Todo sucede según lo previsto. Años creando en silencio esta realidad que está transformado la vida, desdoblándola. Lo más importante: te has deslizado dentro, te has instalado, también fuera. Y, una vez a solas, sin esconder explicaciones, nos dejamos llevar, como consumidores de psicotrópicos que no consiguen comprender el por qué de ninguna cosa.

Estrenamos momentos cotidianos mientras planeamos escaparnos, en una terraza en la que todavía es verano, intensamente...

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Segundo outing y tan fresca (y feliz)...

Como en aquellos tiempos (buenos, malos) pero disciplinados y puntuales, acudo a una cita ante el teclado con muy poco tiempo. Y es que una no estrena varias vidas de manera simultánea cada día...

El segundo descendiente y primogénito fue oportunamente informado de las novedades y, como siempre dije (las madres somos madres y punto), y mira que lo he dicho veces, bajó la mirada con timidez y una media sonrisa e informó que estaba al corriente y que su vida continuaría sin ningún cambio. Tiene un largo recorrido de felicidad al que todavía no se ha habituado y lo sigue, con madurez, calma y sorpresa.

Me acompañaba mi descendiente menor, a quién pedí ayuda con complicidad. Resultó que fue más difícil para ella que para mí. Paradojas sorprendentes.

Han cambiado las normas con mis promesas de transparencia y con mis juramentos innecesarios de comunicación, mis disculpas sinceras y mi perdón por si alguna vez pude hacerlo mejor de lo que creí entonces.

Y eso, hoy, era lo que yo necesitaba. Ellos dos, al corriente. No mucho más pero nunca menos. Y quince años o más proyectando unos minutos de conversación, respiración, silencio, timidez, vergüenza y alguna lágrima (ninguna mía; soy de granito) te acaban preparando desde el inconsciente más desconocido e ingobernable. 

Así que llega el momento y te explicas y te abres y no hay ni siquiera nervios, de tan natural e interiorizado como ya lo llevas. Y de repente todo es distinto...

sábado, 1 de septiembre de 2018

Primer outing vertical...

Hay fechas y momentos, aromas y sonidos que se tatúan en la memoria. Y dejarlas aquí es lo que toca.

Yo, que soy de memoria mala solamente para lo que no me interesa, quiero dejar apuntado para mi mañana de buscadora de recuerdos que éste ha sido el año de los primeros monzones para ella, de cerrar un ciclo y una etapa, para ambas. Se va unos meses y mi nido se vació de descendientes. Por completo. Ninguna pena por mi, felicidad por ellos.

Antes de eso, de que se marchara facturando dos maletas de 75 cms, había que hablar un secreto mal guardado durante mucho más de quince eternos años, que son los oficiales. No se preguntaba, ergo no se comentaba. Se sospechaba, suponía, imaginaba. Se atacan cabos como quien teje bolillos y los encaja, tan desesperadamente despacio... Pero el fin de mi intervención como educadora y ejemplo terminó hará ya un año y llegó ese inquietante momento de rasgarme naturalmente de pies a cabeza, deteniéndome en el corazón.

A un metro y medio de distancia en el sofá, cara a cara, solicitó conversar sobre eso. Lloró y reimos. Escuchó y pidió confirmar y resolver dudas. Dió nombres y acertó. Fui como soy y dije toda mi verdad, sin artificios ni subterfugios.

Apenas queda nada que esconder y todo por compartir. Le agradezco en el alma esta bendita liberación. Eternamente...

miércoles, 22 de agosto de 2018

Esta noche...

...me la he pasado entera echándote de menos. Y eso que dormías a mi lado...

Y es que no me acostumbro a que algunos centímetros sean distancias...

miércoles, 23 de mayo de 2018

Mi agradecimiento, mi reconocimiento...

Demasiado sin pasarme por aquí. Lo sé. Y lo he pensado. Pero en ocasiones lo mejor está reñido con lo posible y es preferible y recomendable guardar silencio. Callar. Lamerse los pensamientos y quedarse a solas, con heridas y alegrías. Qué año tan intenso, por Dios... Cuánto cambio... Tantas oportunidades...

Un par de motivos de peso me empujan aquí, este lugar especial, de nuevo. Algunas presiones y sugerencias bienintencionadas, que agradezco, junto a cierta nostalgia personal por acudir a vaciarme. Es terapéutico. Siempre lo fue. Y ha sido de tanta ayuda...

Y, por otra parte, un agradecimiento especial a quién está dedicando horas y horas de su vida a leer íntegramente este blog. Desde las entradas más nuevas hacia atrás, pacientemente, constante. A largos sorbos, me lee. Desde el centro de la península y desde el noroeste del país. Depende de los días.

Gracias de verdad por el tiempo y el interés. No puedo decir otra cosa más allá de lo que siento.

Es curioso el ejercicio que me hace vivir, ese hecho extraordinario. Entro en los post a través de los cuales deja el lugar. Y así revivo episodios de mi misma que han sido olvidados, nuevos ahora, desconocidos. Me remueve y revuelve, me preocupa no recordar rápidamente quién hubo detrás de la inspiración o la excusa para escribir. Siempre he tenido tan mala memoria... Me hace pensar.

Y la curiosidad lo mata todo porque me gustaría saber qué le produce a alguien que no me conoce leer historias impersonales, abstractas, sin alusión explícita al sexo o identidad de los protagonistas de mis cuentos de hadas y de príncipes y princesas, reales a veces o no.

Mientras tanto, sigo construyendo nuevas vidas a marchas forzadas, viendo cómo cambia mi suerte, todo huele a verano por fin y tú y yo nos planeamos intensamente...

Aquí está todo...

Acerca de los datos personales

Mi foto
Si. Claro. Cómo si fuera tan fácil hacer una definición completa y, además, ecuánime de una misma a estas alturas de la vida... Creo que, por lo menos, necesitaría un fin de semana. ¿Hace? ¿Si? :)

Por si se pierde algo...

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