Aquí se viene a jugar con las palabras. A vaciar nostalgias. A comprender miradas y silencios. A compartir sin disfraces. Con seudónimo pero el alma verdadera...

lunes, 7 de septiembre de 2015

Protagonistas del pasado...

A veces el presente es inócuo y el pasado comparece, se sienta frente a la mesa y comienza la película. Miras el azul verdoso de sus ojos, su pelo rubio hoy más escaso, su madurez y su buen estado físico, la sensibilidad que siempre trató de esconderse. No te crees que hayan pasado treinta años y que podía ser ayer la última vez que decidísteis echar una carrera Muntaner abajo, en aquella remota época en la que nadie llevaba casco, driblando coches como los inconscientes que éramos, como si fueramos inmortales e invulnerables. Adolescentes sin miedo a nada.

Sabía que volvería a mi vida cuando en nuestros últimos encuentros, en los que él tocó fondo en todos los ámbitos, rechazó la compañía, la comprensión y el cariño. Lo intenté. Lo intentamos. Todo inútil. Decidió encerrarse en una vida distinta y paralela y fue imposible moverle un centímetro.

Me preavisaron de su regreso, a decir verdad. Pero sin ponerle nombre ni apellido. Con éste van tres, los retornos 'extraños', 'sorprendentes' e 'inesperados' en estos últimos meses. Y, claro, tampoco te dicen el día ni la hora en la que se producirá el advenimiento, así que forzosamente te pilla con el paso cambiado y por sorpresa. Lo mejor es la cara que se te pone cuando encajas fichas y piezas...

Se ha disculpado por haber desaparecido tanto tiempo, sorprendido de que eso duele si lo hace alguien a quien aprecias. Daba por sentado que nadie iba a extrañarle, que no le queríamos, que saldríamos impunes de su decisión. Y no es cierto. De una forma o de otra impactamos en la vida de los demás y a veces no somos conscientes de nada...

martes, 1 de septiembre de 2015

La ya famosa épsilon...

Una nunca deja de aprender [recordar, digamos, con modestia] cosas y lo bonito es cuando tu descendiente te pasea su mano por la cara y te enmienda la plana. A mi me encanta esa sensación y la expresión de perplejidad que se me queda primero a mi y después a ella. Gana autoestima y yo le cedo un par de centímetros de mi primera línea. Ley de vida, en todo caso.
 
Yo, que estudié griego clásico un par de años porque entraba en el programario que me tocó en suerte, pensaba que me había aprendido algo tan elemental como esto que aparece en este link. Pero no. Resulta que no. Tantos años equivocadísima, con dignidad.
 
Ahora se trata de que el nombre que le había puesto a un detalle de mi existencia, como un hito, la marca, el punto de partida y el de cierre, que forma parte imborrable de mi yo anterior, del que he hablado en varias ocasiones aquí y en otros lugares, ¡no era una épsilon! Es una sigma mayúscula: ¡mi propia inicial real y de nick! Una S, de sonrisa. De sol. De tantas cosas...
 
Benditas casualidades. Maravillosos lapsus. Fantásticas coincidencias...

viernes, 28 de agosto de 2015

Estos italianos...

La canción del verano es esta. Súper actual, como es de ver... :)
Y el poema, el siguiente, sin duda:
Te amo,
te amo de una manera inexplicable,
de una forma inconfesable,
de un modo contradictorio.
Te amo
con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
por lo que ya sabes,
el tiempo, la vida, la muerte.
Te amo…
con el mundo que no entiendo,
con la gente que no comprende,
con la ambivalencia de mi alma,
con la incoherencia de mis actos,
con la fatalidad del destino,
con la conspiración del deseo,
con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo,
hasta cuando te engaño, no te engaño,
en el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte mejor.
Te amo…
sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente, espontáneamente,
involuntariamente, por instinto,
por impulso, irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mí.
Te amo,
te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente,
sin preguntarme por qué te amo,
sin importarme por qué te amo,
sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo,
yo mismo no sé por qué te amo.
Autor:  Gianfranco Pagliaro, aunque suele atribuirse a Pablo Neruda.

viernes, 21 de agosto de 2015

Si muero hoy...

Si hoy muriera entre tus brazos
Y decidieras salir huyendo
No podrías ir muy lejos

Olvidaste tus huellas dactilares 
Me caminaste todo el cuerpo
Me cubriste la cara de besos...

miércoles, 5 de agosto de 2015

Solo por un rato, lo prometo...

Todo está bien. Calma, paz y equilibrio. Nada de ansiedad. Pero de pronto... He comenzado a recordarte y mil cosas tuyas han venido a encontrarme. No sé bien qué recuerdos ni qué lugares o momentos. Pero me ha visitado tu risa, tu alegría, tus ganas de vivir. Y se me ha pulsado el alma y la nostalgia me ha pellizcado el corazón, que late más despacio.

Cómo hacer para conversar con quién ya no está? Qué hago con todo lo que me anuda la garganta de palabras que nunca pude decirte? Qué sucedáneo existe para contarle media vida a alguien que desapareció? Cómo se supera algo así? Algo tan definitivo, irreversible, inevitable. Esa asignatura que será y permanecerá eternamente pendiente...

Hay canciones que duelen como puñaladas. Experiencias que fueron imprescindibles y que me gustaría volver a vivir. Solo contigo. Algunos sabores a especias y olores, unas bebidas y hasta lecturas compartidas. Poesía y letras en francés. Música de piano y algunos silencios. Frases inglesas y palabras en catalán.

Hoy se ha colocado todo eso en vertical, desde la boca del estómago hasta la comisura de los labios, como a punto de explosionar, de eclosionar. No sé guardarlo dentro, no puede quedarse ahí. Necesito correr sabiendo que es una huída. Necesito gritar a solas, a escondidas, consciente de que no quiero conformarme, de que no puedo seguir callando ni extrañando, ni saber dónde fuiste, cómo estás, qué sentiste al final.

Hoy he entrado en colapso de nostalgia, añoranza, tristeza, dolor y pena, porque te extraño. Porque me faltas. Porque me quedaste pendiente en tantas cosas, tantos momentos, tanta vida. No consigo   acostumbrarme al vacío que dejaste, a todo lo que cambió mi existencia, a seguir así, de esta manera, como cuando hoy, por un rato, me han sobrado lágrimas y me ha faltado una de tus caricias...


martes, 4 de agosto de 2015

Bulimia, vigorexia y el alma en calma...

La bulimia es a la comida lo que "X" es a la lectura... No conozco el término, si lo hay, que define el apetito voraz y feroz por empezar y acabar libros, por ejemplo. Simultaneo todo lo que puedo y ahora son tres, además de todo lo que huela a actualidad y llegue en esta época de hiperconexión por varios medios, a los que estoy dando descanso aparente. Son píldoras informativas y culturales que alimentan huecos y vacíos con fondos inalcanzables, que jamás logro llenar.

Y la vigorexia. Porque he recuperado hábitos perdidos y en todos los rincones del planeta hay cosas que mejorar. Empezando por mi misma, naturalmente. Por eso me siento poco, me muevo mucho y establezco nuevas actividades queriendo que transcurran veintiún días cuanto antes, para consolidarlas y volver a mi disciplina natural y genéticamente transmitida que me devuelve el confort, el control, la seguridad.

Todo a la vez. Acorto las noches, que duermo de tirón, porque siento que me faltan horas. Porque las cosas están en su lugar y mi alma encontró la calma, aunque la rima sea incómoda [y de Marwan, btw], como lo son los ripios. Se avecina el caos más grande. Lo sé. En la rentrée. Me inquieta hasta preguntarle al cosmos qué es lo que está a la espera en una de las esquinas de mi vida porque confío en mi capacidad de improvisación y mis propios recursos. Pero confieso esa inquietud. Lo primero es reconocer que uno está enfermo, cierto? Pues por eso voy a comenzar. Sin pudor de ningún tipo. 

Nunca nada es tan malo como imaginamos, al final. Nunca.

jueves, 23 de julio de 2015

C'est encore moi...

Dejo un pequeño descubrimiento en forma de canción. En este link.

Curioso que me gusten tanto las canciones nostálgicas con letras que transmiten. Luego me gustan otras músicas y alguna vez, en plena locura, cuando me siento muy, muy bien, bailo como si estuviera sola en el universo o mis acompañantes fueran todos invidentes. Vale. A menudo eso sucede tras vaciar hasta el agua de los floreros. Pero es anecdótico, como digo...

También es curioso que me comunique mejor en modo drama que cuando, como ahora, estoy feliz de manera estable. No me gusta gritar estados de ánimo que puedan molestar a quienes no pasan por un buen momento. No sé si me educaron así entre todos o es cosa mía. Pero lo cierto es que cuando he escrito sobre felicidades con terceros solía tener una pistola cargada frente a la boca o en la sien derecha o bien un machete a dos centímetros de la yugular.

No es mi estilo. Yo, lo confieso, soy más de relato corto, de descripción detallada, de juego de palabras, modismos, acentos, dejes y cosas parecidas. Ni novelas largas que no sé desenlazar ni a bofetadas, ni historias de historia. También caigo a veces en la autobiografía porque aún me cuesta escribir lo que no he sentido nunca. Tampoco es mi objetivo, en realidad. La idea es comunicar algo, a veces concreto y otras no.

Y ahora, escuchando la canción linkeada en la primera línea de este post, en la terraza de casa y en bikini, con una copa de vino blanco y en modo zen salvaje, bajo un cielo azul indantreno con estrellas que titilan con fuerza, pienso en la idea de 'casa', como cantan ellos dos, y el hecho de extrañarse de alguien al irse lejos. 

También se puede extrañar a alguien a quien nunca has tenido? A quien comparte el sofá, la cama muerta, la casa y las rutinas? A los fallecidos? A quienes perdiste, dejaste de amar, comenzaste a odiar, te hirieron o traicionaste? Es posible echar de menos a quien te hizo sufrir?

Llevo bolso grande, con lo necesario, el cepillo de dientes imprescindible y el dinero justo para comprar lo que haga falta. Así que soy mi casa, cuando estoy contigo...

lunes, 20 de julio de 2015

Tótum revolútum...

He movido ficha, he provocado, le he dado a algún resorte. Estoy segura. Y, con o sin este calor húmedo, se despertaron todas las cosas guardadas, las que hacían cola y esperaban con paciencia y elegancia, silenciosas y, sin embargo, dolientes, dolorosas, punzantes y hasta hirientes. De pronto. Aquí dentro. Surgieron necesidades, deberes, algún pequeño sueño para restaurar vivencias y ordenes necesarios, provocado por una disciplina que he aprendido a no practicar desde que sé un poco [más que antes] de paciencia, desde que improviso más, desde que me dejo vivir como nunca. 

Por unas horas todo pareció ordenado, en su lugar, recompuesto. Demasiado fácil, diría, frente a la verdadera complejidad del asunto. Un espejismo. La vida me calzó una bofetada con la palma de la mano abierta, sin preaviso verbal o escrito, como mandan los cánones, por ingénua y por merecerlo.

Y, sin embargo, me siento bien. Ahora que sé que mis actos han servido para desahogo y recomposición, para verter lo guardado dentro, contenido, retenido en las vísceras. La enfermedad no es un camino. El cuerpo grita lo que la mente calla. Y todo está bien así. Porque alguien se ha liberado de lo que tenía que decirme cuando he pedido perdón, postrada de rodillas, con los brazos abiertos en cruz, liberándome a mi misma del peso de la culpa [esa que Santa Teresa dijo que era huérfana. Pues no: suele tener padre o madre. Queyolosé], reconociéndola como quién paga un precio en una negociación, fría y lacerante.

He necesitado mi tiempo. Me lo tomé con calma grande, sin prisa. Por vergüenza, temor, timidez e inseguridad. A partes iguales. O quién sabe. Pero lo hice, enfrentándome a mis fantasmas propios y particulares, venciendo reticencias, esperando comprensión y, con suerte, compasión. Pero regresaron algunos reproches que duelen por ciertos o desconcertantes y alejados de la verdad.

Y todo está mucho mejor, hoy: yo dí lo que sentía desde dentro y he recibido lo que siempre he merecido porque según mi propio veredicto siempre fui culpable...

Dos canciones y un recuerdo...

Esta época del año remueve intensamente...
 
Los olores y los lugares devuelven a los ausentes, con fuerza y con energía. Las canciones son siempre una buena excusa para cerrar los ojos, echar hacia atrás la cabeza y recorrer recuerdos, con parsimonia, cuidado, lentamente.
 
Esta es una canción magnífica, que se me lleva al pasado más lejano y al más reciente, cada vez que la siento. A mi infancia, sobretodo. Como un vínculo especial que une personas que han causado baja, que han desaparecido, arrasando. Al final, menuda gracia, han acabado por gustarme [algunas de] las versiones de canciones que van en mi ADN y que antes siempre me incomodaron, como alguna pieza de jazz o de grandes orquestas crispadas en una secreta competición por ser el instrumento más potente, el que más se hace oír entre el resto. No es armonioso, no es relajante. Pero transmite, sí.
 
Los sentimientos se cantan, se componen, se emiten, con la voz, desde la mirada, con una canción...
 
P.S.: Sugiero que cerréis los ojos cuando escuchéis las dos canciones. La imágenes son tremendas!

lunes, 13 de julio de 2015

Una buena versión...

A veces viajamos físicamente. Otras veces, cerrando los ojos. Una de mis formas preferidas de viajar es caminando por los lugares, sin planos incomprensibles ni grandes planes, horarios tranquilos, comidas sin prisas, noches largas de cielos oscuros, sin la necesidad imperiosa de verlo todo y, especialmente, viajar también a través de la música.
 
Hoy elijo esta canción. Por las voces, las imagenes, el contraste, la plasticidad, los idiomas y el destino...
 
Clicad aqui. Abrid los ojos y dejáos llevar. Simplemente...

miércoles, 8 de julio de 2015

Una delicia...

 
"Algún día, dentro de bastantes años,
mientras te mire a los ojos y antes de besarte,
cogeré tu mano y te diré:
 
- ¿Lo ves?
Te dije que eras el amor de mi vida".
 

¿Hay mejor manera de empezar el día que con un regalo como éste?
 
No. Aunque el día sea largo y esté lleno de retos apasionantes...
 
Gracias. Mil gracias.

lunes, 22 de junio de 2015

Eppur si muove...

Quiero agradecerte con toda la sinceridad de la que soy capaz de expresar varios hechos actuales, como el vivir sin miedo al abandono, constantemente. Por ejemplo. 

Si. Quiero que lo sepas. Y comunicarte que yo lo sé, todo esto, que lo valoro y me emociona, de forma consciente y todavía sorprendida. Como esos animales maltratados a patadas que no dan crédito cuando los acoge alguien que les regala caricias. Así me siento hoy, un poco.

O reconocer que adoro saberme segura en tu vida, construyendo futuros en plural. Sabiendo que no vas a saltar de cama en cama o de boca en boca o a cartearte con alguien que no soy yo, bajo mil pretextos inventados y patéticos que son imposibles de sostener. Que no saldrás de casa buscando amparo en otras manos cuando demos el día por concluido y nos despidamos para acostarnos y nos digamos hasta mañana en bajito, ni abrirás tu casa, tu coche, tu vida a los coqueteos, al alcohol, a la pérdida de control. Qué suerte que dejamos atrás la inmadurez y la inseguridad, verdad?

Tal vez pueda reconocer también que me encanta compartir cada pequeña cosa, haber construido alguna rutina poco habitual aunque deliciosa y saber mantener las sorpresas, las escapadas y las búsquedas de nuevos lugares, a pesar de tener el nuestro y no ncesitar excusas. 

No querria que se me pasara decirte que me constan los esfuerzos titánicos que haces cada día, el empeño por asegurarte una vida con tiempo libre, todos los reciclajes para cumplir tantos de mis sueños. Todo lo que debes vencer en ti para hacerme sonreír y devolverme a la vida con el pelo revuelto sin que me importe.

Tu firmeza en tus sentimientos y el respeto por mi. Tus ganas de construir y de avanzar sin poner en peligro lo que somos, lo que llegaremos a ser. Tu incapacidad para traicionarme por tu consciencia de lo irreversible de determinadas actitudes, que ya ni tú ni yo pretendemos tolerar jamás. 

El hecho de que me adivines y me mires directamente a los ojos, con tranquilidad, porque sencillamente no hay nada que esconder, ni que atrapar, ni mentiras por descubrir, entre deslices confiados que ponen de manifiesto la ristra de mentiras que nos acompañaron antes.

Tu apuesta a ciegas y tu valentía al cargar con los restos de mi que encontraste en un recodo del camino y que has reconvertido en alguien confiado, seguro, alegre y que puede disfrutar como nadie, como nunca, el día a día y, además, compartirlo con todos los detalles para dejarme completar, mejorar y enseñar. Incluso en aquello en lo que me sentía menos aficionada, si.

Leyendo en la terraza en mi primer día de jornada intensiva, mientras se ponía el sol que nos llena de vitaminas sin dañarnos, tranquila, relajada y confiada, he recordado que hará varios años de un encuentro y un año ya de mi ingreso en el infierno, del principio de una travesía en solitario que me transformó violentamente, por dentro y por fuera, abriéndome los ojos y formateándome para huir de los personajes tóxicos como de las enfermedades contagiosas. Travesía imprescindible para confluir en tu camino...

miércoles, 10 de junio de 2015

Anoche no soñé como guionista de Buñuel...

Una se mueve y va recordando. Vive momentos que Buñuel o Almodóvar querrían para sí. Se acumulan personas y experiencias fuera de lo normal, por completo. Un aeropuerto y sueño. Alfonso XII y la plaza con la puerta. El parque agostado y amarillo me apena. El pintor barroco y la biblioteca nacional, algún restaurante oriental, zonas conocidas y revisitadas con prisa, el gran Paseo y nubes amenazadoras. Muchas reuniones encajadas con personajes inverosímiles, como en un guión de película surrealista. Estás conmigo. Te oigo, me encanta.

Avanza el día y acaba en un barrio desconocido en el que se oyen los pájaros y tiene el nombre de la obra más conocida del pintor toledano por excelencia y la calle lleva por nombre el de un reputado matador. Tarde se hizo todo con comensales que descienden directamente de Baco. Seguro. Y lloviznaba al salir de esa casa, cuando todo era oscuro y silencioso. Multiculturalidad empresarial, creencias religiosas dispares, proyectos semejantes, respeto exquisito. Primeras piedras de esa nueva etapa de visibilidad que me pronostican, aunque no sea lo que busco pero que se va sucediendo, sin mi intervención directa. Con sorpresa y sin querer.

Las excentricidades siguen entre personajes nada comunes con problemas grandes como castillos y palacios y largos apellidos compuestos, cerca de un pantano con isla privada en el centro. Hay varios en los alrededores de esta gran ciudad, por lo que me han hecho saber. Pero nunca los había visitado antes, a pesar de ser uno de los intereses verbalizados y solicitaros que también se incumplieron, como tantos.

Y no quiero preguntarme el motivo por el que estoy aqui y hoy y en mi Ahora, aunque sea provechoso. Siempre sirve conocer y darse a conocer. Pero no estoy del todo segura de si lo que estoy haciendo me lleva por la vía correcta y más rápida a dónde quiero estar a corto. La suerte infinita es que la compañía está resuelta y es más que acertada... Un regalo... Todo lo demás se irá despejando en plural y sin prisa. Pero no me gustan las distracciones gratuitas o las pérdidas de tiempo sin razón.

Así es como "perezadepava" se plantea la vida, a menudo. Porque no me gusta vivir improvisando, errando, dejándome arrastrar y engañar. Porque ahora me siento más fuerte y más yo que nunca...!

lunes, 8 de junio de 2015

Prejuicios tremendos...

La reunión se ha alargado muchísimo. La siguiente empezaba antes de una hora. Pero tenía que comer algo razonablemente sano. Que no fuera envuelto en plástico azul y blanco, al menos, como últimamente. He hecho la oferta de irme a un pequeño restaurante del pueblo al que suelo ir porque sirven deprisa, me sonrien y me trae recuerdos de buenos momentos. Íbamos a ser tres pero una se ha descolgado, la que hace jornada reducida por maternidad. La comida, agradable, entre charlas, revisión de lo hablado en la reunión, discusiones sobre el dress code para las próximas 48 horas que compartiremos y el cansancio que compartimos desde lapaliza del viernes. Risas e incertidumbres. Está lloviendo, nos cuenta la dueña del local, mientras me cuenta que este mes hará dos años que se divorció de su marido porque estaba liado con una clienta. Menuda plancha, mi pregunta, pienso. Y ella me da pena porque suelo solidarizarme con mis pares...

Ibamos tarde. He tomado la calle que he recorrido quizá dos mil veces, sin exagerar, despacio, como siempre, comentando y riendo, mirando a mi copiloto y haciendo planes, como siempre. Aunque hoy estaba especialmente tensa, ella, y no sabía explicarme la razón...

El golpe ha sido seco, imprevisto, ruidoso. Y mi volantazo ha provocado un trompo que ya hubiera mquerido para sí Serviá o Sainz en su época y que nos ha dejado a centímetros de una pared, en perpendicular, tras el consabido latigazo, ocupando la calzada. Me he deslizado, con el freno a tope, dibujando una circunferencia cuasi perfecta, habiendo perdido por completo el control del vehículo. Y el del tiempo. Cómo estáis. Cómo os encontráis. Lo siento, no te ví. Ni al coche ni al ceda. Debía ir distraído. Siento haberte hecho perder tanto tiempo, causarte tantas molestias.

Joven, marroquí, empleado explotado en una de esas enormes cadenas, que no se sentía muy bien y regresaba del médico, de estar un par de días en casa de sus ascendientes. Todo riesgo con franquicia y van aecharle del seguro. Me ha dado una pena auténtica y verdadera pero era imposible disimular el tipo de golpe que ha provocado.

Unos segundos eternos...

domingo, 7 de junio de 2015

Ella tenía una vida...

Me siento fuerte y valiente. A pesar de que hoy he vuelto a donar energía en un abrazo largo de dos vueltas a un cuerpo con una vida entre paréntesis que aguarda el quirófano. Todavía. Después retomará los tratamientos y nadie sabe hasta cuándo no va a llegar el alta...

Algo así te reubica en el universo y te hace relativizar, de verdad, intensamente. Cada paso que damos, el gesto de abrir una puerta, pensar con agilidad, ser capaz de conducir, volar, sentir, amar, teclear algunas letras y palabras, correr, cantar, planear la más pequeña de las cosas o llevar unos billetes en el bolso.

Muy a menudo recuerdo que los hospitales están llenos de gente que sufre, mientras otros siguen en infinitas listas de espera para ser intervenidos. La angustia de ir contra el tiempo y el avance de la enfermedad, el deterioro. Esa prisa inevitable e imbatible que caisa la impotencia.

Suerte que mis pilas iban cargadas. De besos, abrazos, regalos, mimos, muchas caricias y un codo a codo improvisado que me encantó, bajo las estrellas, entre canciones. Suerte que, a pesar del cansancio, me sobra energía y la he regalado feliz, durante un largo paseo como a cámara lenta, bajo el sol que evitábamos a toda prisa, por calles pequeñas y silenciosas del barrio que no conocía y le he ido enseñando como quien muestra un secreto.

Me queda su cuerpo y las lecciones que aprendo cada vez, cuando me habla y me cuenta que pocos planes se pueden hacer, en realidad, porque luego se acaba teniendo que improvisar...

miércoles, 15 de abril de 2015

Estefanía Mitre. Qué bello...

"Mereces un amor que te quiera despeinada, con todo y las razones que te levantan de prisa, con todo y los demonios que no te dejan dormir. Mereces un amor que te haga sentir segura, que pueda comerse al mundo si camina de tu mano, que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel. Mereces un amor que quiera bailar contigo, que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos, y que no se aburra nunca de leer tus expresiones. Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que te apoye en tus ridículos, que respete que eres libre, que te acompañe en tu vuelo, que no le asuste caer. Mereces un amor que se lleve las mentiras, que te traiga la ilusión, el café y la poesía."

lunes, 13 de abril de 2015

Gas. Ras. Tú...

Una canción. Gente que comienza. Que agradece cualquier palabra de ánimo, la esperanza de llegar al otoño y tener la oportunidad de cantar y tocar, que se acerca buscando opciones de futuro. Música tranquila, arte en estado puro y maestría, detrás de horas y horas de estudio y de ensayo.

Si el link no funciona, vayan a YouTube y busquen por el grupo SoMMeliers. Priceless...

Quiero reescribir un post que escribí hace un año, imagino. Porque las sensaciones también son impagables...

Los días se alargan, la viña ha llorado sus lágrimas y se ven brotes verdes, como dijo aquél, en cada uno de los tres brazos por banda de cada cepa, como sucede con los bucaneros y los veleros. Tengo la primavera escrita en la cara y una sonrisa llena de ganas. El panel electrónico ha avisado justo a tiempo de que la autopista estaba colapsada. Había mejor opción que ir a buscar la soledad de la carretera secundaria? Imposible!

Un regalo para los sentidos mezclar el celeste del cosmos, la luz transparente, el verde fresco de la floración imparable, la música al máximo, ventanillas bajadas y las curvas solitarias, con el pedal del gas a fondo. Ras. Seguir el ritmo, apurar el pavimento y sentir las gomas pisando las cunetas a la derecha. Cantar y redactar mentalmente las sensaciones para cuando tuviera un teclado. Como siempre, ahora que lo tengo debajo de los dedos me es imposible recordar con precisión los juegos de palabras que entonces me han parecido tan imaginativos. Desde luego, no eran memorables. Los olvidé!

Era temprano. He salido antes porque necesitaba respirar, conducir, cantar y conversar al teléfono, escuchando y contando, compartiendo, caminando, proyectando y dando pequeños pasos hacia adelante. Recolocarlo todo, hoy que el día fue mejorando, hasta este mismo ahora, con final perfecto: charlas, puerta cerrada y todos dentro, en orden. Nuestro FaceTime cerrará la jornada y me abrirá la sonrisa porque mañana vuelo a tu lado...

jueves, 9 de abril de 2015

Una performance y una esperanza...

Autora novel hija de pintor reconocido y recientemente fallecido. Exposición y performance magnífica y sorprendente en un lugar público de la ciudad. Su amplia familia presente, enzarzada con la mía por generaciones, entre amplias coincidencias y cariños sin disimular. Solo yo pude representar a los míos. Su única hermana, gran amiga de esa infancia que aparece borrosa en mi ya escasa memoria, amiga recién recuperada en una madurez serena, completa, ordenada.

Caras serias y circunspectas observábamos la pintura, sus cerámicas, algo de su música. Una mujer muy bella por fuera [elegante como su madre, la primera que abandonó estas luchas extrañas], rica por dentro [por parte de padre, claro]. Dulce, amable, cariñosa, con un eterno novio que pasó a ser marido primero, padre de una parejita hoy ya mayor después. Y ahora viudo en la primera mitad de los cincuenta, desordenado, desubicado, ausente, ido. Como solo se van los ojos hacia la nada cuando la vida deja de tener sentido.

El corazón le falló en diciembre, por sorpresa. Me presentaron a esos críos que veía jugar en verano y son cuasi adultos que deben ocuparse ahora de su progenitor. Ella, fotocopia de la belleza materna y el atractivo paterno. Él, el artista bohemio, herencia de la madre y el abuelo ausentes, fue quien montó la exposición homenaje. Necesito ayuda para organizar eventos, en los próximos meses. Le dí mi tarjeta y un par de besos mientras le acariciaba abiertamente la espalda con mi mano derecha, diseñando un gran círculo imaginario.

Abandoné el lugar paseando. Miré a la luna con una sonrisa tímida y pequeña, como cuando sucede que sonreír avergüenza [por el lugar, las circunstancias] y me despedí de ella. Para siempre. Me gustó pensar que, como madre, hubiera agradecido mi interés por su hijo. Y eso fue suficiente para llenar mi día de esperanza...

miércoles, 8 de abril de 2015

Poema Ventanas...

"(...) y sugerirle si sería tan amable
de dejarme aterrizar en su ajetreada agenda
y soltarle barbaridades como
te quiero desde hace cinco vidas
eres mi punto y final
o sé de un sitio donde dejan entrar ángeles."

Marwan.

Aquí está todo...

Acerca de los datos personales

Mi foto
Si. Claro. Cómo si fuera tan fácil hacer una definición completa y, además, ecuánime de una misma a estas alturas de la vida... Creo que, por lo menos, necesitaría un fin de semana. ¿Hace? ¿Si? :)

Por si se pierde algo...

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Number of online users in last 3 minutes Number of online users in last 3 minutes