Hoy he vuelto a despertarme en tu sitio, en el otro lado de la cama. La verdad es que no tengo memoria de cómo lo hago, porque eso supone rodar mucho y cambiar de almohada...
Me gustan las camas grandes, desde siempre. No esas taaaan grandes que requieren manejar metros y metros de sábanas. Con el hombro genéticamente mal, cuesta.
Esto lo digo porque ho he debido rodar sobre mi misma para desplazarme o no sé bien cómo lo he conseguido.
Pienso que la casa ha quedado confortable y acogedora. Pero mi dormitorio no. Tampoco sé cómo podría solucionarlo, ni qué podría añadir...
Quizá la habitación es demasiado grande.
Estoy agotada y triste. Y de mal humor. También. Y eso que he dormido bien, fíjate. Desplazándome por la cama hasta casi caer por el otro lado, pero he descansado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No serás de l#s que creen que intimido y por eso no comentan nunca, ¿verdad? :) ¡¡Venga!! ¡¡Anímate!!