En breve conoceré en la ciudad a la ex de una de mis ex, por la cual me dejó sin darme explicaciones.
Luego pude recomponer algunas piezas y atar cabos.
De hecho, la ex de una de mis ex solía mirar de vez en cuando mi perfil profesional, ahora hace ya bastantes años.
Me escribía por ahí. No recuerdo con qué objetivo ni pretexto.
Empezamos a cartearnos por email, de tanto en tanto. Nos contábamos esas cosas que se comparten con desconocidas, en profundidad. El desasosiego vital, su felicidad con una nueva pareja, cambio de trabajo, nuestros lugares de reposo, mi ruptura.
Sin coqueteos y con respeto por la vida privada de la otra. Correos largos y bonitos, de esos en los que te explayas y te tomas tu tiempo para escribir.
Ha pasado el tiempo y hace unos meses me propuso conocernos. Es aquello que siempre da bastante pereza, porque una cosa es estar protegida detrás de una pantalla y otra cosa muy distinta es tenerla a ella delante.
Hace poco me contó que su actual pareja es ex de otra de mis ex.
Así que estamos todas entrelazadas y tenemos información de desconocidas que no deberíamos tener.
Y ahora resulta que en mi whatsapp tengo mensajes de hoy con esa ex mía y con la ex de esa ex.
Una me cuenta cómo va la entrega de su nueva casa en un paraíso y me manda fotos bonitas.
La otra manda ubicación para encontrarnos.
Están pasando muchas cosas, la verdad...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No serás de l#s que creen que intimido y por eso no comentan nunca, ¿verdad? :) ¡¡Venga!! ¡¡Anímate!!