Aquí se viene a jugar con las palabras. A vaciar nostalgias. A comprender miradas y silencios. A compartir sin disfraces. Con seudónimo pero el alma verdadera...

viernes, 9 de enero de 2026

Tres partes y unas conclusiones...

Primera parte.

Los minutos se van empujando entre sí y de pronto ha pasado un día. Muy lentamente.

Si ayer hacía dos y medio, hoy hará tres y medio. Cuando me acueste.

Me refiero al silencio y a la distancia. 

A esas brechas.

También al vacío que deja alguien cuando se va de tu vida. Sin peinetas. Discretamente y de acuerdo contigo.

Pienso en voz baja aún estando sola y me animo tímidamente, porque soy de las de la copa medio vacía. Nada de grandes alegrías.

Ni siquiera por todo aquello de lo que debería sentirme profundamente agradecida. Pero, ¿quién dice que no lo estoy?

Lo estoy.

Sé que soy afortunada, por tantas cosas, experiencias, lugares y personas.

Que pasen veintipico días, por favor. Con eso ahora mismo me conformo. Aunque en parte sienta que pierdo esos días, que los desaprovecho.

Porque es cierto lo que dijo mi amiga Carmen: estamos en tiempo de descuento, vamos a contra reloj, de bajada, claro.

Os prometo que ese detalle lo cambia todo. Porque no hay tiempo que perder, porque nos arrepentiremos de lo que sí y de lo que no hicimos en su momento.

Entiendo que la gente más joven no lo entienda, porque no toca, todavía. Pero a las de mi quinta, sí. Fuertemente, nos toca.

Parte dos.

No me encuentro bien y el fin de semana se me echa encima. Faringitis vírica, debe ser. Las defensas que destruyen los disgustos no creo que sean esta vez. Virus. Solo virus.

Ganas de esconderme en casa, abrigada por una calefacción que funciona, perdiendo el tiempo, leyendo, haciendo ejercicios, pensando y apagando el móvil.

Parte tres. La de los propósitos.

Hoy mismo tengo una cita para ver si hay una nueva actividad a la que pueda dedicarme. Conocer gente nueva y eso. Puede salir bien o no. Veremos.

Estoy en conversaciones por temas inmobiliarios. Sería un gran cambio de vida. De nuevo. Y un cambio de etapa. Quizá ahora sea lo prioritario...

No estoy en forma estos días, aunque sí lo estaba hace un par de semana esquiando. Esquiar en grupo es de las cosas más divertidas que hay. En serio. 

Buen tiempo, sol, el frío normal de la montaña en enero (nada de olas de frío polar), nieve recién caída, cañones en marcha, risas y gente querida.

Ganas de poder correr sin que la garganta se anestesie por el frío pelón y el aire congelado que debería entrar por la nariz. Muchas ganas de retomar eso, que me ha permitido entrar en la temporada de esquí con unos cuádriceps que lo han aguantado todo. Felicidad máxima. Ha valido la pena.

Conclusiones.

Me aburro. Esta etapa de mi vida, este momento vital me aburre mortalmente...


jueves, 8 de enero de 2026

Malasuertelamía...

No todos tenemos que ser iguales. Yo ya lo sé.

Ni siquiera las mujeres que aman (o quieren amar) a otras mujeres.

Todas tenemos nuestro carácter y nuestros tempos y nuestros procesos.

Eso está claro.

También tenemos otras muchas más cosas.

Calculamos el transcurso de los días de formas distintas, incluso.

Para una es normal desaparecer una semana sin decir ni siquiera que es lo que necesita hacer. Mientras la otra enloquece, da vueltas por su casa como leona herida, pone cara de mastín en perrera pública y siente que padece ghosting y que todo terminó. Duelo.

Son maneras de ver la vida.

De tratar a las personas.

Por poner un ejemplo.

Ahora se le llama responsabilidad emocional.

Por educación, prefiero detestar a los irresponsables, desde siempre.

Me gusta la elegancia, los buenos modales, el saber estar y, especialmente, el saber largarse.

Este cambio de dirección me ha pillado con el paso cambiado y sin esperarlo.

No digo yo que no esté de acuerdo ni que fuera necesario. Imprescindible.

Da pereza, el déjà-vu, francamente.

Pero ni es la primera vez ni probablemente vaya a ser la última.

Así que...

Uno. Perfiles abiertos y tiempo en las redes.

Dos. Tratar de buscar apoyo en mi entramado de soporte.

Tres. Búsqueda de nuevas actividades, que eso me resulta complicado. Maldita zona esta en la que vivo...

Cuatro. Abrigarme, a ver si se me pasan la tos y los mocos. Y se larga el frío glacial ártico.

Cinco. Sofá, manta y pelis. A ver si entro en un paréntesis regenerador, vuelve el buen tiempo y me ilusiono por otras... "cosas".

Mira que estoy en mi mejor momento, oyes. No tengo responsabilidades ni cargas familiares, puedo entrar y salir y no le importa a nadie (acojonante y triste a partes iguales...), eso que llaman libertad económica y tal y tal. Encima le echo ganas al asunto...

Y no encuentro al amor de mi vida, tú.

¿Paciencia o fracaso? Yo ya no sé...

miércoles, 7 de enero de 2026

Los días perdidos...

Ayer mismo, sin ir más lejos, preguntó distraídamente desde cuándo no escribía.

Me limité a responder que hacía tiempo.

Una manera como cualquier otra de decir algo como "anda, escríbeme algo bonito".

Pero las cosas surgen espontáneas, sin forzar. Solamente fluyen (qué verbo tan manido, como "sobre pensar", que todos usan y no dejan de usar).

Y en ese caso yo ya sabía que algo no andaba bien. Aquí dentro, lo notaba.

A corto plazo había sido inmejorable. Unos días relajantes y exquisitos, de necesaria y conveniente convivencia. Estrenando muchas cosas.

Y, sin embargo, no hemos sido capaces de mirar adelante. Peor. Hemos mirado y no vimos nada.

Le dije "mirar hacia atrás produce nostalgia (soy una experta, creedme porque sé de lo que hablo). Mirar hacia adelante provoca ansiedad (este año me he sacado un Máster del Universo en esta asignatura). ¿Por qué no nos limitamos a vivir el momento?".

Sí, claro, por supuesto, es lo que debemos hacer, bla bla bla.

BlaX3.

Como consecuencia, aquí estoy. Empezando el nuevo año, recomenzando, planificando lo que quiero hacer y recuperando una vida en soledad.

Todo muy imprevisto, si soy franca.

Nada fácil, en mi caso. Pero tengo poca conciencia de mi ser, últimamente, y estoy haciendo cosas de las que segurísimo que voy a arrepentirme. Porque el tiempo nunca sobra y en algún momento me reprocharé los meses de indefinición y los días perdidos.

Orden. 

Tengo que poner orden. 

Quizá este sea mi máximo proyecto para 2026...


Aquí está todo...

Acerca de los datos personales

Mi foto
Si. Claro. Cómo si fuera tan fácil hacer una definición completa y, además, ecuánime de una misma a estas alturas de la vida... Creo que, por lo menos, necesitaría un fin de semana. ¿Hace? ¿Si? :)

Por si se pierde algo...

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Number of online users in last 3 minutes Number of online users in last 3 minutes