Aquí se viene a jugar con las palabras. A vaciar nostalgias. A comprender miradas y silencios. A compartir sin disfraces. Con seudónimo pero el alma verdadera...

domingo, 30 de junio de 2019

Tengo debilidades...

No sé cuántas porque no las he contado ni pienso hacerlo. Seguro que son entre muchas y bastantes.

 Las maletas lo son, por ejemplo. Y sé que ha llegado el momento de desempolvarlas (un decir...), bajarlas de encima de los armarios y ponerlas a punto. 

Comienza una etapa movida, lo presiento, aunque haré lo imposible por no repetir errores y usar más de tres camas a la semana. En todos los sentidos, lo digo. 

El fallo de querer estar en todos los lugares sintiendo que mi mente está disociada, en otro momento (antes? después?) y otro punto del espacio.

Aprendí que no me gusta, que no quiero dejarme empujar y arrastrar. También aprendí de los errores y estoy reconstruyendo desde la experiencia, re creando y recomenzando en un mundo lleno de oportunidades. Hoy sonrío si me apetece. Lo mismo hago con otras decisiones igual de simples.

Hoy sé que todo está bien aunque sienta que hay mucho trabajo por hacer para cerrar duelos imprescindibles que se me vienen resistiendo. Decidir seguir adelante sola, consciente, segura.
Todo se andará.

La belleza es otra de mis grandes debilidades, otro por ejemplo. Ayer la vida me cruzó con un grupo en uno de esos momentos surrealistas que me habían anunciado y confieso que me costó cerrar la boca de asombro. 

Hay personas bellas que me turban de una forma insuperable y me congelan. Sólo puedo observar, sólo puedo repasar facciones perfectas y detenerme en el puente de una nariz. O en la barba policromática. Incluso en unas manos cuidadas y morenas. 

Ayer vi belleza estereotipada y profesional. Pero reconocí debilidades, humildad y hasta sus propios miedos de vivir. Ni tranquiliza ni consuela ni alegra. Hace reflexionar, como siempre, sobre la vida y la muerte...

sábado, 22 de junio de 2019

Creo que soy inasible...

Un lugar pequeño en el que hacer movimiento amplios y lentos, asegurando equilibrios imprescindibles. Enorme humedad en todos los tejidos, incluso en el corazón. Sonidos, olores, música familiar. Paisajes rojos y azules, turquesas y cielos imposiblemente estrellados, con una luna postllena que sigue seduciéndonos.

Lugares sin concurrencia porque este año nos hemos adelantado, en resta de presencias y alguna novedad. Estamos y regresamos, a lugares en los que nunca antes estuvimos, mientras creíamos que lo habíamos visto todo. Nunca es así, en realidad.

Hay que dejar excusas para volver. Para ir. Para mostrar algún lugar, para que nos lo muestren. A veces, apetece moverse. Otras, incrustarse en casa y callar.

Inasible, me dijiste. Libre e inalcanzable. 

Y es que la soledad es peligrosa, adictiva. Después de descubrir la paz que hay en ella ya no quieres lidiar con la gente. Me han dicho que lo dice Carl Jung. Y les creo. A los dos...

miércoles, 29 de mayo de 2019

La pesadilla...

...de buscar una fotografía que necesitas y sabes en tu archivo del Google Fotos y que veas como se desliza ante tu cara media vida de los últimos años. Hace una gracia...!

Era un post recurrente...

Creo que cada año por estas fechas escribía un post sobre el regreso de las golondrinas. Como el poeta pero en prosa. Ensalzándolas, evocando las mañanas de hace cien décadas estudiando a contrarreloj abundantes folios manuscritos que hacían montones de muchos centímetros frente a mi. Costaba horrores dar la vuelta a una sola de las páginas y darla por aprendida... carrera de fondo...

Las golondrinas se instalan en lugares saludables, dicen. Anidan allí dónde las crías pueden prosperar. Escucharlas fuera, en el campo, es felicidad y gratitud. Han regresado. Han vuelto a decidir que somos espacio franco para el reposo

Desde hace poco, me crispa enormemente escucharlas en la ciudad. Así, sin explicación. Quizá porque las oigo desde otro lugar, tal vez porque son otras, distintas a las que siempre escuché y, como cuando catas un vino, sabes que hay diferencias. Con las personas sucede igual, verdad?


domingo, 26 de mayo de 2019

Most creepy moments of loneliness...

Dar el pecho a media noche
Entrar en quirófano
Salir del cementerio
Cuando me abandonaste
El primer legrado
El día de la humillación pública
Saber que terminamos
La espera de resultados en un hospital
Hablar en público si alguien de la audiencia te intimida
Los segundos previos a la anestesia total, en cuenta atrás
Después de decidir que nunca podré volver contigo
Insomnio salvaje
Tras perder a la pareja, que era amiga, a quién amaste
Una cesárea de urgencia
La vista de una herida abierta por caída en medio de la nada
Una vez tomas consciencia de que nunca volverá

Es una lista enunciativa, no limitativa, que se puede engrosar libremente...

jueves, 16 de mayo de 2019

Cada vez que la leo. Cada vez...

Salió por sorpresa, a traición y sin ser esperada. Apareció sin avisar en algún rincón de una casa revuelta y removida, a medio trasladar, en plena deconstrucción. Entonces ya no dudaba acerca del destino de algunas cosas, como los primeros días. Entonces, al primer vistazo ya tenía la decisión tomada y casi siempre era dejar salir para que entre lo nuevo.

La ví. La tomé entre las dos manos. La leí con cuidado, lamiendo cada letra como sucede con las cartas de amor nuevo, recién estrenado, impaciente. Su particular y elegante escritura, ligada e inclinada hacia el lado derecho. Se olvidó de poner la fecha, el año, el momento. Tampoco firmó de ningún mido su manuscrito. Menudo error, pensé. Pero no era necesario. En absoluto...

No la tiré y se archivó en un rincón de alguna caja con libros, libretas, correspondencias inolvidables y otras tonterías. He aprendido que puedes vivir sin nada. De nada. Así que a estas alturas no hace falta amontonar, coleccionar ni vivir sometida a ningún otro síndrome.

Apareció de nuevo y sin ser esperada en el nuevo espacio que a veces resulta frío y demasiado grande. Volví a sonreír al releerla pero confieso que entre tanta soledad se me escaparon unas lágrimas. Recordé que acompañaba uno de sus regalos de cumpleaños y decidí que quería verla a diario, que igual eso mitiga dolores. Y su lugar perfecto es una esquina, la inferior izquierda, del marco de un cuadro precioso de un rincón del sur que reposa sobre un mueble a los pies de mi cama.

Es una nota en una tarjeta de visita anónima, una cartulina pequeña, de color blanco. Con tinta azul y letra decimonónica mi ascendente materna escribió en algún momento: “T’estimo molt!!”. La veo, la leo y la observo cada día...

lunes, 13 de mayo de 2019

Mi santo preferido...

No es un nombre muy frecuente. Y sin embargo conozco a uno, de rancio abolengo...

Lo celebro casi a diario, en estos últimos tiempos. En silencio, secreto, voz baja. Con sonrisa y satisfacción, a veces. Porque una sabe cuándo ha de llegarle ese santo a quienes escupen bilis, veneno, destruyen, queman, desbrozan, anulan, empequeñecen. Más que cuándo, una comprende que llegará, que solo hay que tener la paciencia justa para esperar (como antaño en la Piazza de San Marco) a ver pasar el cadáver de tu enemigo. Desde la comodidad de una silla.

La vida nos recoloca, enseña, ubica, desfía, emplaza, invita, desespera. Entre tantas cosas. A todos y sin excepción. Siembra, siembra. Y espera la llegada de la cosecha. Abundante o perdida. Tú sabrás. Puedes elegir.

Hace mucho que maduré y aprendí esa lección, que celebro profusamente en éstos últimos tiempos. Lo que sí reconozco es que el día que repartieron la intuición para distinguir a la buena gente (buenos amantes, sobretodo) de la mala (los torpes con pies en las manos y sin swing cuando pierden la verticalidad, por ejemplo) debía estar distraída y no hice la vez...


martes, 7 de mayo de 2019

El número de tontas...

Alguien a quién una vez, hace mucho, quise, solía repetir una frase. Si era una cita de un tercero no tengo idea ni quiero buscarlo. Pero en momentos adecuados siempre la decía como si fuera muy mayor y en voz alta: “el número de tontos es infinito”.

La vida va sucediendo y pasan cosas a diario. Todo recomienza y tengo la oportunidad de hacer restylings a medida de los errores cometidos, que son tantos. En todos los campos, porque no se salva uno. He aprendido de la travesía en desiertos con fin, agua, gente. Sé quién no soy.

Y cada mañana pongo los pies en el suelo recordando que la elegancia, la educación y el saber estar es algo a lo que nunca renunciaré. Y a la bondad de las personas que nos rodean. A la empatía, también, que puede explicar hasta la más horrible de las cosas...

domingo, 5 de mayo de 2019

Ojos color cosmos...

El color cosmos es una bonita manera de definir unos ojos que nunca había oído hasta ayer. Me parece acertada, descriptiva, amplia, inconcreta y completa. Me lo dijo mientras disparaba una fotografía a un par de centímetros de mi iris, que “tengo tan pequeño”.

Podría ser un color de coche: cosmos brillante metalizado. Para un wagon, por ejemplo. O de una pintura de pared: cosmos acrílica, plástica, lavable.

Hoy sería un buen día para volver a fumar o al gimnasio, para hablar con alguien imposible o comprar un billete de avión a un destino nuevo, tomarte de la mano y huir con lo puesto, sin mirar atrás y para siempre...

Todo va bien...

miércoles, 1 de mayo de 2019

Demi-pansexualidad...

Antes de irme a la cama, voy a contaros lo que acabo de aprender solita y saltando de lugar en lugar:

La demi-pansexualidad es una opción sexual de entre muchas y poco conocidas o infrecuentes o no mayoritarias. Y se refiere “a la atracción sexual que se manifiesta exclusivamente hacia personas con las que previamente se han desarrollado lazos emocionales fuertes, estables o de cierta duración.”

Y un demi-pansexual es una: “Persona demisexual que se siente atraída hacia individuos independientemente de su género.”

Y aquí lo dejo... Bona nit!!

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Demisexualidad

martes, 30 de abril de 2019

No bosteces...

Porque si lo haces, me trasladas. Y me alejas del lugar en el que se encuentra mi cuerpo y mi cabeza vuela para enrocarse en un rincón de alguna de mis vidas. Tal vez, la menos mejor de todas. Quizá...

Por favor, no bosteces. Porque me asustas y me preocupas. Porque me recuerdas otros momentos y largos bostezos anteriores, inconscientes, automáticos, inesperados.

Te ruego que, si bostezas, te cubras para que no me de cuenta y me mientas piadosa y dulcemente para que la maquinaria del pasado no se me arranque.

Dicen que no mires a la luz o que te tapes la nariz, para evitarlos, y quizá haya otros trucos para evitarlos. Ay, no! Eso eran los estornudos!

Pero no me bosteces a la cara y escóndete de mi, que no te vea ni te oiga ni te adivine o sospeche que lo haces. Sin excusas.

No me hagas pensar en la ternura que sentía viéndola bostezar como si fuera una niña indefensa a quien proteger. Y le abrazaba la mano izquierda con mi mano derecha, que era una perfecta reproducción de la suya, como hecha en tres de, y la abrigaba y apretaba para que supiera de mi presencia. Y la protegía: que nadie la toque, voy a peinarla, lavémosle las manos, le pondré gotas en los ojos, súbele un poco la manta que parece que tiene frío... 

No quiero saber que me engañaba a mi misma con la ilusión de que esos bostezos tan seguidos del último día presagiaban actividad, recuperación, regreso.

Ya no estaba cuando se encontraba tumbada en la cama del hospital, el cerebro inundado y líquido como mis lágrimas y sus manos de piel finísima heladas.

Cuando ella bostezaba yo pensaba: que todo era un sueño, que ella despertaría para ser eterna.
Así que, por favor, que no te vea bostezar que fíjate la tontería...

martes, 23 de abril de 2019

Dia de libros, dragones, rosas y cava...

Este post tiene dos partes. No es muy largo. Tampoco gran cosa. Prescindible. Una primera parte está escrita en catalán. La segunda no...

CAT

Avui és Sant Jordi. 

Molta gent ha treballat de valent per tenir a punt llibres i roses i cava per celebrar un dels díes més bonics de l’any.

Sortirem als carrers, passejarem entre les parades, gaudirem i donarem suport a la cultura i a autors de tot el món, ens regalarem entre nosaltres coses boniques (una rosa, un llibre) que duen missatges ocults (“llegiu, menuts!”, “M’agrades...”, “T’estimo” o “Gràcies per tantes coses que mai t’agraeixo prou...”) i brindarem per la salut i per la vida.

Avui no és només un costum popular. Avui és un dia especial a Catalunya.

Feliç Diada de Sant Jordi! 🌹🥂📚

CAST

Es un día especial, en mi tierra. Mucho más que una tradición. Es una fiesta, alegre y con muchos colores. Y cada año nos superamos, aunque llovizne y nos echamos a las calles a por flores y paseos entre libros, siempre que los mitómanos que dedican horas a ver a sus autores idílicos lo permitan.

Han colapsado literalmente el Passeig de Gràcia frente a la Casa del Llibre esta tarde. Barreras humanas. Es habitual y típico de aquí.

Y compramos, oyes. Gastamos dinero en cultura, con lo que somos... Quéfuertemeparece. Con lo fácil que es piratear en segundos un libro que alguien tarda años en escribir, tú!! Tontosquesomosapoyandoalosescritores...!

Me han regalado dos rosas. He comprado dos libros.

Esta noche también es especial, en mi tierra. Porque queremos cenar rápido y empezar a leer esos libros que huelen a tinta, imprenta y papel nuevo y virgen, para devorarlos dulcemente. En mi caso y en mi casa, será mientras escucho nueva música italiana, que también me han regalado hoy y descubro todavía...

lunes, 22 de abril de 2019

De las palabras, los silencios, los retiros...

La importancia de las palabras...
Las que decimos, callamos, subordinamos, recordamos, unimos, suponemos, deducimos, guardamos, repetimos, escupimos, bordamos, eliminamos. Gritando, odiando, forzando, regalando, esperando, improvisando, sin control, con toda la conciencia, plenamente, con indiferencia, sin mesura, generosamente...
El silencio. Tiene más importancia, con mucha probabilidad...
No te aísla ni inhibe. Potencia el resto de sentidos. Maestro que muestra caminos y obliga a escuchar, en espera del regalo de ruidos y palabras. La importancia de la comunicación, la interacción, la reciprocidad de un diálogo, una conversación...
Pienso en retirarme...

domingo, 21 de abril de 2019

Presentimientos...

Una cosa lleva a la otra. Das un paso y saltas a otra historia, como las canciones que me sugieren a partir de lo que he escuchado la media de mis últimos 25 años. Bueno, no. Estas cosas ni existían, claro. Y últimamente no me dedico a mucho más que a silenciarme, más que a escuchar exteriores. Mis acúfenos y yo.

Pero esto se lo dedico a alguien que no me lee. Si lo hiciera sabría que el dardo va al centro de su corazón loco. Sin asomo de duda, lo sabría. 

Lo bueno, si breve...

Cambios. Cierro etapas triste y resignada. Me adapto sin salir de la ostra. Reflexiono, revisito. Me esfuerzo, recogida en entornos envolventes, originarios, primigenios. Entran soplos de aire fresco que remueven las hojas de verdes nuevos, de brotes frescos. Podo y recorto. A veces una lágrima.

Proyecto y miro fijamente los caminos. Me hago el propósito de no errar en las elecciones que han de venir, de usar la cabeza para otras cosas además de peinarme y escuchar el corazón, con enanismo, que ha quedado después de tanta paliza, de las desconsideraciones y desaires reiterados. Es un músculo, al fin y al cabo. Y puede entrenarse, como el resto del cuerpo. Soy disciplinada, valga como advertencia y recordatorio.

Me preparo para lo que ha de venir y desconozco. Y descubro con ella esta maravilla: https://open.spotify.com/track/5QZYa10nuaUoZ30FwpgphX?si=mINwc_eTR-ulCFvjJnPskQ...

martes, 9 de abril de 2019

Me estoy haciendo desilusiones...

Solucionar lo del coche. 
Que me arropen.
Comprar lámparas de techo. 
Unos billetes de avión y hotel. 
Desenredarme. 
Regalar mi pose de ‘todolopuedo’.
Volver a empezar y construir. 
Desenterrar la sonrisa. 
Leer en voz baja. 
Ignorar los ruidos de mi cabeza. 
Tragarme algunas lágrimas. Como siempre.
Encontrar mi próximo destino. 
Invocar a los dioses para desenzarzar escollos. 
Pensar menos y mejor.
Volar. A otro continente.
Hacerme ilusiones y que me queden riquísimas.
Alquilar habitaciones en un castillo de arena.
Volver a playas vacías.
Bailar son.
Darme baños de bosque.
Ir a por unos masajes.
Inspirarme.
Practicar la asertividad. A diario.
Ir a Objetos Perdidos a que me devuelvan las ganas.
Y empatizar.
Colarme en un abrazo fuerte y estrecho.
Perder todo el miedo a tener miedo.

domingo, 7 de abril de 2019

Hombreya...!

Un día cualquiera juegan contigo como si fueras un tentempié. Un miércoles te cuentan en un coche (el tuyo), fría y oscura tarde de diciembre, que no estás sola en la relación y que has perdido contra todos tus fantasmas y los que ni siquiera sabías que existían. En otro momento te enteras que tu compañía está coqueteando con el Código Penal. O también que te faltan al respeto, quebrando las más elementales reglas de saber estar. Y ahora este maldito polen, los cambios de tiempo y la astenia primaveral, otra vez. Normal que esté enfadadilla. O no...?

martes, 2 de abril de 2019

Repitiendo recuerdo...

Es una playa ancha, larga, de arena fina y rubia, delimitada por un mar extrañamente transparente y un parque natural, con dunas protegidas, con el perímetro marcado mediante estacas de madera y unas gruesas cuerdas marineras que aguantan bien las inclemencias y variaciones de temperatura. A veces unos pasillos estrechos pavimentados con listones de madera, algún aparcamiento impecable para coches, motos, algunas bicicletas y muchas mobile homes, que suelen concentratse a convivir aun sin conocerse.

Es uno de los lugares más salvajes y cercanos, alejado y solitario, con pequeñas y grandes conchas repartidas por la arena, mayoritariamente naturista y respetuoso con los textiles, dónde no es difícil encontrar encantadores rincones para comer y se sobrevive con un pareo, gafas de sol y flip flops (os recomiendo desde aqui que sigáis el maravilloso proyecto Ocean Sole y colaboréis con ellos).

Me aferro a esta imagen. A mi último paseo despeinada y alargando forzadamente una estación agonizante, ya con jersey de algodón, entre nubes de mosquitos, unas olas blancas y espumosas y un viento frío, la humedad incrustada. Repito recuerdo como quien pone la misma canción una y otra vez. Una y otra vez...

jueves, 21 de marzo de 2019

Una primavera de vértigo...!!!

Ir a la pelu. De tu perro.
Recibir muchos whats. Son chistes.
Alquilar coche. Para ir a trabajar.
Comprar vuelo + hotel. Una boda.
Próximo viaje transoceánico inminente: fugaz y laboral.
Reuniones nocturnas en restaurantes: business.
Paseo por la playa: me darán un cv.
Mercurio retrógado: problemas con la palabra, regresa el pasado, situaciones surrealistas.
Triplete.
Y así...

miércoles, 20 de marzo de 2019

Vilanova i la Geltrú...

Un cariñoso saludo y un fuerte aplauso a quien sea que se conecta desde Vilanova y se entretiene mucho leyendo las entrañas de este lugar. Igual ni sabe que su servidor está ahí pero yo sí veo que entra desde un iPad. Es un dato.

Besos y burbujas Oo*

Aquí está todo...

Acerca de los datos personales

Mi foto
Si. Claro. Cómo si fuera tan fácil hacer una definición completa y, además, ecuánime de una misma a estas alturas de la vida... Creo que, por lo menos, necesitaría un fin de semana. ¿Hace? ¿Si? :)

Por si se pierde algo...

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