Me he escapado del diluvio. :)
Fue sin querer.
Un poco arriesgado, pensaréis.
Pero para nada.
Viaje de ida y vuelta agradable.
A la ida, con música y, al final del trayecto, en una estrecha carretera de montaña, con la ventanilla bajada y despeinándome, despacio, sin correr.
A la vuelta, escuchando cosas de budismo. Cada vez me veo más reflejada y me apetece entrar a fondo, que es lo que intento hacer.
En medio de uno y otro, pude tomar el sol. Lo justo para mantener un color determinado antes de pasar al pálido blanquecino invernal.
En la terraza de mi habitación, directa sobre la toalla, haciendo estiramientos y siguiendo el ritmo de la música, un poco con el cuerpo, a veces con los pies...
Me ha dado por el ajedrez y mi tiempo libre, por mínimo que sea, se lo dedico. De momento.
Y por los idiomas. Y por algún juego de los que mantienen la cabeza en forma.
He dado pistoletazo de salida al pádel, otra vez. Empiezo pronto.
Y valoro empezar con la bici, que vivo en un paraíso para eso y ahora el clima (cuando no diluvia) es perfecto.
En mi lista está visitar el P&P más cercano, también. Pronto. Cualquier día de estos, en realidad.
Mens sana...
O la búsqueda del equilibrio.
Aunque ahora sabemos que la desequilibrada soy yo.
Al final, algo se decantará solo o servirá para conocer a alguien o descubriré cosas y lugares nuevos.
O no.
Tengo todos los medios en marcha, todos, pero me debe pasar como con la Tierra y las señales de radio. Al final ha llegado una, después de muchos años. Pero parece que no la ha emitido nadie.
No nos hagamos ilusiones, pues...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No serás de l#s que creen que intimido y por eso no comentan nunca, ¿verdad? :) ¡¡Venga!! ¡¡Anímate!!